Muere el actor Jean-Paul Belmondo a los 88 años

El intérprete de “Pierrot le Fou” y “Al final de la escapada” fallece tras más de medio siglo de carrera como actor y productor, para siempre asociado a la “nouvelle vague”

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Un cigarro a medio quemar, una sonrisa canalla y una pose de galán desaliñado, como si no fuera consciente de su magnetismo pero a la vez estuviera al acecho de cualquier oportunidad de utilizarlo. Así se construyó el relato, personaje a personaje y película a película del actor francés Jean-Paul Belmondo, que ha fallecido hoy a la edad de 88 años, según ha anunciado la agencia AFP citando a su abogado y lo ha hecho en su domicilio de la calle Saints-Péres de París. Belmondo, célebre por su interpretación en “Pierrot Le Fou” (”Pierrot, el loco”) o “A bout de suffle” (“Al final de la escapada”), ambas a las órdenes de Jean Luc-Godard, se erigió como uno de los rostros masculinos inequívocamente asociados a la “nouvelle vague” , y materializó la imagen del hombre moderno que el grupo de críticos original quería ofrecer al mundo.

Después de más de 80 películas, Belmondo ha fallecido dejando atrás cincuenta años de carrera que no solo le vieron triunfar como actor en el movimiento vanguardista francés, si no que también participó en grandes producciones como “Casino Royale”, de la saga James Bond, o incluso en su faceta como productor, donde fue el responsable de “Chocolat”, “El marginal” o “El imperio del león”. Precisamente por este último filme fue galardonado con el Premio Cesar al Mejor Actor en 1989, pero rechazó recogerlo alegando que “solo el público” sería un juez válido de su trabajo y ni siquiera acudió a la ceremonia.

Jean-Paul Belmondo y Anna Karina en "Pierrot, el loco" FOTO: La Razón (Custom Credit)

Mito del cine de arte y ensayo galo, con el que ciertamente se reconcilió en 2011 con la entrega de la Palma Honorífica a toda su carrera en el Festival de Cannes, nominado dos veces al BAFTA y homenajeado de igual forma por el Festival de Venecia en 2016, con el León Honorífico, Belmondo ha vivido sus últimos años alejado del foco mediático y sin aparecer en un largometraje desde 2008, cuando participó en “Un hombre y su perro”, del actor Francis Huster con el que tantas batallas compartió. No sería, eso sí, su último crédito, ya que en 2009 fue parte de “Allons-y! Alonzo!”, un cortometraje de Camille Moulin-Dupré.

Ligado para siempre a sus besos con Anna Karina y a su juego del gato y el ratón con Jean Seberg, la carrera de Belmondo estuvo marcada por un inicio fulgurante y un desapego por los eventos sociales que le acabó condenando a una especie de ostracismo voluntario. Esa “condena” terminó en 2017, cuando recibió una larga ovación en la ceremonia de los Premios Cesar y, casi como si se tratara de una despedida, se retiró del escenario y del ojo público ya por completo. Inspirador del personaje de Indiana Jones, según Spielberg, por ese espíritu “canchero” que siempre acompañó a sus personajes, el legado de Belmondo va mucho más allá de la “nouvelle vague” con la que siempre estará asociado su rostro, y será recordado como uno de los pilares interpretativos de una de las sacudidas más importantes de la historia del cine.