Cine

Disney se planta ante la censura homófoba: no estrenará “Eternals” en Arabia Saudí, Kuwait ni Catar

Tras meses de dudas respecto al estreno de la nueva película de Chloé Zhao para Marvel, la compañía ha elegido no censurar el metraje y se espera una decisión igual para China

Phastos, el primer superhéroe abiertamente homosexual del Universo Cinematográfico de Marvel ©Marvel Studios 2021. All Rights Reserved.
Phastos, el primer superhéroe abiertamente homosexual del Universo Cinematográfico de Marvel ©Marvel Studios 2021. All Rights Reserved. FOTO: La Razón (Custom Credit) Courtesy of Marvel Studios

Era un rumor a voces en Hollywood. Disney, en una decisión con algunos precedentes pero con un calado cultural mayúsculo, ha decidido no estrenar “Eternals” en Arabia Saudí, Kuwait ni Catar. La elección de la Casa del Ratón y Marvel Studios llega, como suele ser habitual en estos casos, tras medirse con la censura homófoba. En la “Eternals” de Chloé Zhao, y en términos ciertamente pacatos para los estándares de la ficción occidental, se da un beso entre dos personas del mismo sexo que, además, viven juntos y tienen un hijo. Habitualmente, países como los mencionados exigen la simple retirada de las escenas que atentan contra “los valores islámicos” y permiten el estreno y la distribución de las películas, pero Disney se ha plantado para respetar el metraje íntegro de la película.

Phastos (Brian Tyree Henry), el primer personaje gay del Universo Cinematográfico Marvel es uno de los Eternos y, revelación argumental mediante, es el encargado de proveer a los humanos de tecnología. De hecho, en uno de los giros más surrealistas de la película, su primer personaje abiertamente gay es también el responsable de la creación de la bomba atómica. Esperpento aparte, “Eternals” también aporta a la primera superheroína que vive con discapacidad auditiva, interpretada por Lauren Ridloff.

Tras la decisión, además de una cierta previsión y quizá algo de oportunismo, también está la nimiedad que representa en la tarta global la recaudación en países del Golfo Pérsico. Lo que sí sería extremadamente noticioso, sería que la multinacional líder del entretenimiento se atreviera hacer lo propio en China, país de origen de la directora de “Eternals”, incómoda para Pekín por sus críticas en el pasado. De hacerlo, publicaciones como “Forbes” estiman que Disney podría dejar de ganar unos 200 millones de dólares con una película a la que, de momento, no le ha ido nada bien con la crítica.

El gesto, pese a todas las precauciones uno político y contra la homofobia, se da para no alterar “la visión artística de Zhao”, algo que probablemente está estipulado por contrato tras el fichaje de la oscarizada directora. Con la duda todavía del atrevimiento o no de Disney en China, lo cierto es que en el resto del mundo, como es habitual, parece que “Eternals” hará grandes números y firmará una gran taquilla. Y, con este escenario en mente, surgen también varias dudas: ¿El aperturismo chino hará que sigan llegando películas censuradas, mutiladas? ¿Se adaptarán las “majors” estadounidenses a las nuevas normas del mercado más importante del mundo? De momento, parece que la polvareda está lejos de asentarse.