Cine

Crítica de “Hierve”: ¡no, chef! ★★★★☆

Stephen Graham en "Hierve"
Stephen Graham en "Hierve" FOTO: Filmin Filmin

Dirección y guion: Philip Barantini. Intérpretes: Stephen Graham, Jason Flemyng, Ray Panthaki, Hannah Walters, Izuka Hoyle, Vinette Robinson. Reino Unido, 2021. Duración: 145 minutos. Drama. Filmin

En un solo plano secuencia. Sin cortes, sin resuello ni respiros, sudando a chorros como el nervioso protagonista mientras entra en su restaurante hablando por el móvil y nosotros también, a él pegados. Es Navidad, estamos en uno de los restaurantes londinenses de moda, y el jefe de cocina Andy Jones atraviesa una profunda crisis personal y profesional. Dentro, la como siempre inesperada visita de un inspector de sanidad y seguridad alimentaria que detecta varios fallos importantes, una imperfecta manipulación, alguien que se lava las manos donde no debe. Jones sigue alterado, bebe durante todo el metraje de una aparentemente inofensiva botella blanca, comienza el turno de la cena, unos influencers idiotas piden filetes porque no están en la carta, una joven sufre una alergia a los frutos secos que avisó. Bienvenidos a la alta cocina, a lo que esconden debajo los fogones, las puertas cerradas del personal, las bolsas de basura en la parte posterior del sitio.

Bienvenidos a un espacio donde lidiar cada jornada con nuevos ricos que muestran ramalazos clasistas con la camarera, donde aparece un otrora prestigioso chef que decidió elegir la televisión y está hasta el cuello de deudas. Jones sigue bebiendo de la botella esa, da órdenes al equipo, los adula, los abronca, llama a su hijo, olvidó otra vez ir a verlo. Llegan más clientes, deprisa, deprisa. Como la película de Barantini, que no da descanso al espectador en esta notable, agotadora, tensa y arriesgada película, un dramático gastro-thriller vestido en la superficie con los mejores platos aunque la mano que los prepara siga temblando de manera compulsiva hasta que, como el asado, se queme.

Lo mejor

Que el director consigue sumergirnos en esta pesadilla gastronómica y Graham, claro

Lo peor

Nos tememos que, en según qué casos, la historia no es en absoluto exagerada