Música

El Festival de Edimburgo vuelve a brillar

La cita escocesa se ha propuesto regresar a su lugar de privilegio en la escena operística

Fachada del Teatro de Edimburgo, hogar del certamen
Fachada del Teatro de Edimburgo, hogar del certamen FOTO: La Razón (Custom Credit)

Creado en un 1947 por Rudolf Bing, el legendario intendente del Metropolitan de Nueva York, el Festival se expande durante tres semanas del mes de agosto en la hermosa y fresca capital escocesa. Es una cita heterogénea, que atiende teatro y músicas de muy diversa índole, además de danza y ópera. Se llevan a cabo actuaciones en los seis principales teatros y salas de conciertos de Edimburgo, algunos lugares más pequeños y, a menudo, también algunos poco convencionales. Comprometido con el virtuosismo y la originalidad, el Festival Internacional normalmente presenta a algunos de los mejores artistas y conjuntos del mundo de la danza, la ópera, la música y el teatro. En el transcurso de cualquier año normal, el equipo del Festival Internacional recorre el mundo en busca de los artistas más emocionantes y creativos que trabajan en la actualidad. Juntos, trae colaboraciones únicas, estrenos mundiales, nuevas versiones de obras clásicas, producciones aclamadas por la crítica y más para cautivar, emocionar y entretener a audiencias de todo el mundo. Espectáculos como el debut de Teresa Berganza en la ópera “Carmen” de Bizet” junto a Plácido Domingo, Leona Mitchell, Tom Krause, Claudio Abbado y Piero Faggioni han hecho historia.

El Festival Internacional de Edimburgo ha presentado su programación para este verano, con la que entre el 5 y el 28 de agosto y en ella se conmemorará su 75º aniversario. Las novedades anunciadas por su dirección, encabezada por Fergus Linehen, anticipan una celebración con las dimensiones propias del festival – menguadas los últimos dos años a causa de la pandemia - en la que se recupera la participación de grandes orquestas, con la Orquesta de Philadelphia como residente; se pone el foco en las heroínas líricas, con las óperas Rusalka y Salomé en cartel; y en la que se reserva un espacio a la recuperación de repertorio y la creación contemporánea.

La orquesta estadounidense participará en 5 conciertos, 3 sinfónicos y 2 de cámara: interpretarán la Novena Sinfonía de Beethoven, con Angel Blue, Karen Cargill, Andrew Staples y Christopher Maltman como solistas (25 de agosto); obras de Gabriela Lena Frank, Szymanowski y Florence Price junto a Lisa Batiashvili

como solista; y un concierto gratuito por el 75 aniversario, que incluye arias de Puccini y Gershwin, la Séptima Sinfonía de Beethoven y una serie de estrenos absolutos (27 de agosto); obras de Beethoven y Shostakóvich, junto al maestro Santtu-Matias Rouvali y el pianista Seong-Jin Cho como solista.

El auditorio Usher Concert Hall será sede de 14 programas sinfónicos, cuya inauguración correo a cargo de la Orquesta Sinfónica de la BBC de Escocia, dirigida por Sir Donald Runnicles. Le siguen la Royal Scottish National Orchestra, dirigida por Elim Chan (9 de agosto); el recital de Pierre-Laurent Aimard (11 de agosto); la Scottish Chamber Orchestra, con Wayne Marshall como director y solista (13 de agosto); la Orquesta Filarmónica de Bergen, con Edward Gardner en el podio y Víkingur Olafsson como solista (15 de agosto); Les Siècles, con François-Xavier Roth como director (16 de agosto); Hespèrion XXI, dirigida por Jordi Savall (17 de agosto); la London Symphony Orchesta, dirigida por Sir Simon Rattle (18 de agosto); la Australian World Orchestra, con el maestro Zubin Mehta en el podio y la soprano Siobhan Stagg como solista (19 de agosto); la Orquesta Filarmónica de República Checa, en dos conciertos dirigidos por su titular, Semyon Bychkov (20 y 21 de agosto); la Orquesta de Cámara de Escocia, dirigida por Maxim Emelyanichev y la violinista Nicola Benedetti como solista (22 de agosto); la Royal Scottish National Orchestra dirigida por Thomas Soendergaard y la mezzosoprano Linda Watson (23 de agosto); y la Orquesta Filarmónica de Helsinki, con su titular, Susanna Mälkki, y el pianista Andreas Haeflinger (27 de agosto). Cierra la programación sinfónica, y la 75º edición del Festival, la Royal Scottish National Orchestra dirigida por Sir Andrew Davis, el 28 de agosto.

Además, el festival contempla la puesta en escena de la ópera Rusalka, en una nueva producción, con Natalya Romaniw, Gerard Schneider, Musa Ngqungwana, Sky Ingram, Christine Rice, dirección musical de Douglas Boyd frente a la Orquesta de Philadelphia y dirección escénica de Jack Furness. Habrá tres óperas en versión concierto: Fidelio (10 de agosto); Salomé, interpretada por Malin Byström, Johan Reuter, Gerhard Siegel y Katarina Dalayman; y Saul (24 de agosto), con un reparto compuesto por Neal Davies, Iestyn Davies, Andrew Haji y James Gilchrist.

El próximo año, el Festival recibirá como directora a Nicola Benedetti, primera intérprete en activo en este puesto y la primera mujer en ocuparlo en la historia del Festival.