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Álvaro Urquijo, de Los Secretos: «Nunca hemos sido número uno de nada»

El grupo presenta en Madrid su gira del 20 aniversario con una noche especial con invitados internacionales: Jackson Browne, Ron Sexsmith y Lou Marini

  • La banda de Los Secretos
    La banda de Los Secretos
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

05 de julio de 2018. 19:48h

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Ulises Fuente Madrid. 5/7/2018

Hacer 40 años de carrera en la industria de la música en España no es poca cosa. Los Secretos bien lo saben y por eso lo celebran con una gira, “Una vida a tu lado”, que para en Madrid el 6 de julio y ala que todavía le quedan otras cinco paradas importantes: Granada (13 de julio), Valencia (14 de julio), Zaragoza (5 de octubre), Barcelona (6) y San Sebastián (1 de noviembre). Sin embargo, para la banda fundada en Madrid, la parada de la capital tenía que ser un poco especial. Para la ocasión, han dispuesto un escenario que tendrá 360 grados de visión y por el que pasarán tres amigos, tres estrellas internacionales que se subirán a cantar: Jackson Browne, Ron Sexsmith y Lou Marini.

Álvaro Urquijo, de Los Secretos: «Nunca hemos sido número uno de nada»

-¿Cuál es la idea de la gira?

-Bueno, es que son ya 40 años de carrera y queríamos hacer un concierto aniversario algo especial y dejar la impronta a la gente, que no sea un mero trámite de pasar por taquilla y hacer caja. La idea era hacerlo un poco a la americana, cuidar mucho las pantallas las luces y el vídeo, y los invitados. Un esfuerzo para que la gente no vaya a un concierto más de Los Secretos sino a uno muy especial.

-Han conseguido colaboraciones internacionales, que en España es poco frecuente.

-Con Jackson Browne nos une la amistad y hemos grabado dos canciones suyas y además hay cierta relación y podía buscarse ese hueco. Pero claro, sólo les hemos podido convencer para Madrid, porque la gira abarca hasta octubre, son 15 conciertos. Bueno, y Los Secretos seguimos actuando durante el verano. Ojalá le pudiéramos tener siempre con nosotros porque nos ha influido muchísimo su manera de hacer canciones con letras sencillas.

-¿Cómo empezó vuestra amistad?

-En 2002 tuvimos la suertaza de que, cuando estábamos grabando el primer disco sin mi hermano Enrique, él estaba en España promocionando un disco y fuimos a hablar con él al hotel. Fue tan encantador que nos dijo que colaboraba directamente. Ni nos conocía ni nada. Es cierto que nos esmeramos por tratarle bien y desde entonces hemos mantenido el contacto esporádicamente.

-Como decías, aparte de esta gira mantienen mucha actividad en directo ¿estáis en vuestro mejor momento?

-Es posible, porque el modelo de la consabida industria discográfica funcionaba de manera muy distinta. En los años 90, y no incluyamos a Los Secretos, el artista que fuera sacaba un disco en un sello que se gastaba dinero en producirlo, promoción, emisoras, y luego se contrataba un manager para una gira de determinados conciertos. Sin embargo, ahora la venta de discos es anecdótica, casi para nostálgicos. El consumo es online y en directo. Y tienes que hacer conciertos para ganarte la vida y para promocionar a través de ellos tus canciones y estar vivo. En el año 91 hicimos 30 televisiones y nos enfadábamos porque teníamos que hacer 30 playbacks entre autonómicas y canales nacionales. Pero en los últimos dos discos hemos hecho sólo dos televisiones en programas de contenido de corazón. En aquella época, la música estaba más respaldada por los medios de masas y ahora son las redes sociales con las que te puedes comunicar. Si la gente publica algo de tu concierto te está promocionando, y esa es la manera de darte a conocer. El directo es la clave. Si te quedas en casa, nadie se entera de nada.

-¿Si estuviera forrado se quedaría en casa?

-Ah, no. Que no me quiten mi forma de vida. Si me paso cinco días en casa ya no sé qué hacer. A mí me va la marcha, quiero seguir tocando y por eso la gente no se jubila en esta profesión o lo hacen con la boquita pequeña.

-Más que tocar para vivir, vive para tocar.

-No nos engañemos, sería injustísimo quejarme. Pero a quien le preguntes, nadie te va a negar que desde que se han dejado de vender discos y se han dejado de generar derechos de autor, no hay nadie que te pueda decir que no las haya pasado canutas estos 10 años. Desde el número uno del mundo al más término medio. La crisis económica fue muy dura pero peor fue la digital. Hemos pasado de vender discos por decenas de miles a unidades de millar con suerte. Y eso para la economía de mucha gente ha sido devastador.

-¿Ustedes tienen a favor que son historia de un país?

-Yo creo que sí, y es una cosa lógica. En todas las culturas están los clásicos, la referencias. Esa sensación la tenemos, de haber hecho bien nuestro trabajo en su momento y haber continuado con dignidad artística y profesional para mantener un nivel y gustar a la gente y no quemar tus naves. Y que te contraten. Sí es cierto que somos un caso aparte porque tenemos el bagaje de una marca o una idea que se asocia a nosotros. Y también una humildad en la forma de trabajar y una sinceridad. Por suerte o por desgracia, nunca hemos sido número uno de nada. Ni los más caros, ni nos más contratados ni los más escuchados. Y sin embargo, aquí estamos. Seguro que influye lo que hemos hecho en el pasado y nuestra forma de actuar en el presente. La superación de las grandes pérdidas y cómo nos hemos volcado con el público.

-El día del palacio de Los Deportes, con todo el despliegue y el público de casa... ¿le temblarán las rodillas un poco?

-Si te soy sincero, toco más relajado fuera. Me pongo muy nervioso en Madrid. Pero no me temblarán las piernas. La antigüedad y la sabiduría te sirven para estar entero y disfrutar. Y que disfruten.

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