Cultura

Picasso contra la burbuja digital

¿Conseguirán los cuadros del pintor español parar a Beeple, un producto de la burbuja digital, entre cuyas cualidades no se encuentra precisamente el valor artístico de sus trabajos?

«Mousquetaire à la pipe II», pintado por Picasso en noviembre de 1968
«Mousquetaire à la pipe II», pintado por Picasso en noviembre de 1968 FOTO: JUSTIN LANE EFE

Con la llegada del otoño, el mercado del arte se acelera. Y ello es debido a las grandes subastas organizadas por las multinacionales del sector. Sin ir más lejos, Christie’s celebra el próximo 11 de noviembre su subasta de arte del siglo XX, una de las más esperadas de la temporada. Y, a tenor de la presentación de los diferentes lotes ofertados que ha realizado Vanessa Fusco –directora de Subastas Vespertinas de Christie’s–, el elemento predominante son los valores seguros, los nombres históricos que, durante la última década, han batido récord tras récord de remate.

Sin duda alguna, el artista que sobresale con luz propia en la selección efectuada por Christie’s es Picasso. Seis son las obras del pintor malagueño que, por el amplio periodo de tiempo que abarcan, componen casi una retrospectiva de su prolífica producción. De hecho, se subastan piezas del periodo rosa, del cubismo, obras surrealistas, un retrato de Jacqueline –su segunda esposa– y un mosquetero de 1968. No es fácil que, en una misma sesión, concurran tantos lotes de Picasso, y menos todavía de periodos tan diversos. Después de que trabajos suyos posteriores a la Segunda Guerra Mundial se hayan llegado a rematar en cifras cercanas a los 200 millones de dólares, y habida cuenta de la volubilidad del mercado actual, cualquier cosa puede ocurrir.

En esta línea de apostar por valores seguros, cuyo rendimiento durante los últimos años ha sido espectacular, Christie’s subastará una obra de Basquiat –con una valoración inicial de 40 millones de dólares– y el cuadro «L’Estaque aux toits rouges», de Cezanne –cifrado en una horquilla entre los 35 y los 55 millones, muy lejos de los 250 millones por los que fueron vendidos hace unos años sus «Jugadores de cartas» mediante transacción privada–.

Sin embargo, en medio de esta lista de nombres esenciales de la historia del arte moderno y contemporáneo, sorprende la inclusión de «Human One», la primera obra física de Beeple –de la cual se espera que supere los 15 millones de dólares–. Como es bien sabido, este autor –desconocido hasta hace un año– protagonizó titulares de todo el mundo cuando una de sus creaciones NFT –una forma de criptoarte– alcanzó la friolera de los 69,3 millones de dólares en subasta.

La sorprendente incorporación de Beeple en una sesión vespertina liderada por nombres como Picasso y Cezanne se debe a dos razones: de un lado, la autonomía lograda por el mercado artístico, que ya no necesita del aval de los grandes museos, críticos y comisarios para encumbrar a un autor determinado; y, de otro, el crecimiento vertiginoso del comercio de arte online, que, durante los primeros seis meses de 2021, ha disparado sus transacciones hasta los 6.795 millones de dólares –lo que supone un crecimiento del 280 % con respecto a 2019, el último año prepandémico–. ¿Conseguirá Picasso parar a Beeple, un producto de la burbuja digital, entre cuyas cualidades no se encuentra precisamente el valor artístico de sus trabajos? El jueves 11 saldremos de dudas.