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Proyecto Gutenberg, libros hechos arte

El "Proyecto Gutenberg by Minimae" fusiona el arte con la literatura

  • "Moby Dick" de Herman Melville es una de las obras adaptadas
    "Moby Dick" de Herman Melville es una de las obras adaptadas /

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Tiempo de lectura 4 min.

23 de enero de 2019. 17:03h

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Marta Moleón.  18/1/2019

Dalí nos instaba a no tener miedo de la perfección porque pensaba que nunca íbamos a ser capaces de alcanzarla. Pepe Gómez Larraz busca desafiar los postulados del genio surrealista con la puesta en marcha de un proyecto creativo llamado Minimae’.

Hace cuatro años que esta web destinada a vender arte y diseño gráfico de forma democrática con precios asequibles empezó a funcionar entre ideas, inspiración y cantidades ingentes de talento escondido. Fue precisamente la convivencia con el desfile incesante de creatividad que esto suponía lo que hizo plantearse a Pepe Gómez Larraz la posibilidad de cambiar su papel como intermediario por el de artista y crear dentro de la plataforma digital el ‘Proyecto Gutenberg by Minimae’.

“Hoy en día son mis propios diseños los que más contribuyen a que Minimae crezca". ‘Proyecto Gutenberg’ es algo que surgió de forma casual y sin ninguna pretensión comercial. Quería ser capaz de simplificar libros completos de la literatura universal en una sola página”, afirma con seguridad el fundador del proyecto.

Reducir el mundo de las palabras a una hoja. En eso consiste esta iniciativa artística que cuenta con un sinfín de libros titánicos entre sus publicaciones como Don Quijote de la Mancha, Ulises, Orgullo y Prejuicio, Moby Dick, Poeta en Nueva York (en donde el poemario completo de Lorca se integra dentro de la silueta del Chrysler Building), Romeo y Julieta, Drácula o La vuelta al mundo en ochenta días.

Estéticamente, las piezas que vertebran este proyecto están formadas por láminas enmarcadas de 61x91 cm de tamaño y la totalidad del texto de los libros tiene una tipografía de tamaño mini (1,8 puntos). Cada historia tiene su propio diseño adaptado de forma concreta a la temática a la que pertenece y en ocasiones el juego visual es muy directo, como en el caso de La Vuelta al Mundo en 80 días, donde la ilustración está compuesta por un mapa mundi en tonos tostados que alberga toda la obra de Julio Verne.

La peculiaridad principal de estos trabajos, aparte del inconmensurable y minucioso esfuerzo que implica volcar miles de palabras en una página, reside en la trampa estética de su diseño. Al mirar con distancia prudencial la lámina vemos el dibujo, vemos la forma, vemos la imagen. Pero si nos acercamos, en ocasiones acompañados de una lupa de gran aumento, es posible descubrir toda la obra trasladada al papel e integrada magistralmente entre los trazos y las líneas de la composición

El carácter limitado de los ejemplares (entre 150 y 500) dota de exclusividad al proyecto y recupera la idea de la obra de arte como elemento efímero. La locura sin límites de su autor ha conseguido que ‘Proyecto Gutenberg’ se convierta en la mejor manera de leer muchos de los clásicos de la literatura con la lupa de la curiosidad enfocada y el gusto por la estética más encendido que nunca.

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