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Cine

Estreno

Crítica de "Sick of Myself": la enfermedad del ego ★★★☆☆

Dirección y guion: Kristoffer Borgli. Intérpretes: Kristine Kujath Torpe, Eirik Saether, Fanny Vaager. Noruega, 2022. Duración: 95 minutos. Drama.

Un fotograma de "Sick of Myself"
Un fotograma de "Sick of Myself"Imdb

En la línea de ese cine nórdico -de Lars Von Trier a Ruben Östlund- que le busca las cosquillas a lo políticamente correcto, “Sick of Myself” indaga en el narcisismo cósmico del individuo contemporáneo centrándose en Signe (Kristine Kujath Torpe), una camarera que, sintiéndose invisible, aplastada por la egomanía de su insoportable novio artista, emprende una loca carrera hacia la autodestrucción con el único objetivo de hacerse notar, de ser noticia, de sublimarse como anomalía en un mundo sobreexpuesto a mil y un estímulos, sometido a la dictadura de los ‘likes’.

Lo que empieza como una clásica comedia de la humillación, estructurada en base a una cadena de episodios que, en clave satírica, incomodan al espectador y ponen en evidencia el patetismo de la protagonista, evoluciona, sorprendentemente, hacia el ‘body horror’ más crudo. La propuesta es interesante, aunque problemática: por un lado, sitúa al cuerpo enfermo como epicentro de un victimismo que la sociedad repudia y a la vez se siente moralmente obligada a aceptar, y por otro, lleva tan al extremo la patología de su heroína, convertida en un monstruo después de intoxicarse en secreto con un medicamento, que la película sufre de lo lindo para que el cambio de tono se produzca con fluidez, sin que se resienta la verosimilitud de un relato que, eso sí, hace que el espectador se revuelva en su butaca.

Lo mejor:

Que se transforme de comedia de humillación en desagradable apología del ‘body horror’.

Lo peor:

Que acabe siendo víctima de sus propios excesos.