Teatro

El absurdo y las emociones

Josep Maria Flotats dirige y protagoniza la desternillante comedia «Ser-ho o no» del francés Jean-Claude Grumberg, un canto a la tolerancia y al respeto entre contrarios

David Verdaguer es Benedicte, el motor de la acción de la obra
David Verdaguer es Benedicte, el motor de la acción de la obra

Josep Maria Flotats dirige y protagoniza la desternillante comedia «Ser-ho o no» del francés Jean-Claude Grumberg, un canto a la tolerancia y al respeto entre contrarios

El tío del dramaturgo Jean-Claude Grumberg tenía un buen amigo policía. Cuando éste se jubiló, el inspector le dio un regalo. Haz lo que quieras con él, dijo el policía. Era el informe donde se detallaba el nombre y datos del hombre que había delatado a sus familiares durante la II Guerra Mundial, con el triste final de acabar sus días en Auschwitz. Con el informe en las manos, el tío reunió a toda la familia de Grumberg para decidir qué hacer. «La primera idea fue vengarse, pero acabaron por desechar esa idea. Luego pensaron en hacerle la vida imposible, llamarle a las dos de la mañana, no dejarle dormir, pero también desistieron. Al final decidieron que no harían nada, que habían perdido ya demasiado tiempo pensando en un ser tan indeseable», comenta Josep Maria Flotats.

Esta historia personal, que Grumberg recoge en sus memorias, ejemplifica lo que es la obra del dramaturgo, una gran comedia del absurdo en torno a los temas más brutales de la modernidad, sin perder nunca el análisis profundo y tierno de todas las emociones humanas. La última prueba, su nueva obra, escrita en 2013, «Ser-ho o no. Per acabar amb la qüestió jueva».

Después de realizar una lectura dramatizada de los dos libros de memorias de Grumberg en el Festival de Peralada, Flotats estrena en el Teatre Lliure de Gràcia esta comedia, un diálogo entre dos vecinos totalmente diferentes, uno, un viejo judío, y otro, un joven lleno de preguntas, que desarrollarán a base de hablar una de esas tan extrañas como entrañables amistades que se establecen entre contrarios. «Es una obra que habla, sobre todo, sobre la tolerancia, sobre respetar la diferencia, y lo hace con un sentido del humor incisivo, que te obliga a reír, tanto, que acabas por preguntarte, asustado,de qué me río», señala Flotats.

Al afamado actor le da la réplica el joven Arnau Puig, al que Flotats augura un gran futuro. «Me acuerdo que hace muchos años actuaba en una obra de Edward Bond. El director buscaba un actor que hiciera de mi doble y quería que yo estuviera en las pruebas. Entonces llegó un joven Gerard Depardieu. No le dieron el papel, pero quedé maravillado. Arnau me recuerda a ese Depardieu», asegura Flotats.