MENÚ
lunes 14 octubre 2019
00:34
Actualizado

El cuñadismo paternal de Santiago Segura

El creador de «Torrente» se embarca por primera vez en la dirección de una comedia familiar: "Padre no hay más que uno"

  • El cuñadismo paternal de Santiago Segura

Tiempo de lectura 2 min.

30 de julio de 2019. 21:16h

Comentada
Marta Moleón Madrid. 30/7/2019

La agudeza y picaresca cinematográfica de Santiago Segura transita por unos senderos que parecen seguir actuando como garante de éxito con relación a todo lo que toca y hace. En esta ocasión, el de Carabanchel se atreve a contradecir los preceptos de un maestro del suspense como Hitchcock, que situaba a los animales y a los niños como dos de los elementos más engorrosos y molestos para poder rodar y se lanza sin atisbo de vértigo a los brazos de su primera comedia familiar, «Padre no hay más que uno». Con ayuda de un guión aparentemente sencillo y a través de la figura de Javier, un padre de familia bastante calamitoso bautizado de manera oportuna como «marido-cuñado», el director consigue poner de manifiesto las carencias de una estructura familiar revolucionada por la presencia de cinco hijos cuyo cuidado recae de forma desigual en la figura de su mujer, Marisa. «El hecho de que una mujer haga más en casa por el mantenimiento y el cuidado de los hijos que el hombre es algo que por desgracia está como demasiado asumido», asegura la actriz Toni Acosta sobre una situación que sigue sin terminar de erradicarse en el epicentro de algunos hogares y que su personaje ejemplifica a la perfección.

Cambio de planes

En el momento en el que Marisa toma la determinación de irse con su cuñada al viaje de aniversario que nunca llega a efectuar con Javier y le deja al cargo de sus hijos, la inversión de roles empieza a despertar en éste angustias, desajustes y problemas que siempre estuvieron a cargo de su mujer: «Es interesante llevar a cabo una crítica sobre el machismo a través del humor. Hay suficiente crispación ya como para andar peleados por ver quien es capaz de expresar las cosas con mayor eficacia. Creo firmemente en el reseteo y que tenemos mucho trabajo que hacer con el tema de la crianza de los niños y cómo el feminismo lo afronta. Las madres, durante años, han sido amas de casa y eso de alguna forma te pervierte. Es algo que no puede ni debe ser así. La mujer en la sociedad, ahora, es de otra manera. Es una igual y trabaja por igual. Son cosas de las que tenemos que darnos cuenta poco a poco», reconoce el cómico.

La intervención de las hijas de Segura en la cinta ha propiciado la conversión de este rodaje en una especie de prolongación del salón de su casa con la que el director, tal y como indica, reconoce sentirse muy cómodo: «Trabajar con mis propias hijas ha sido la bomba. Me ha encantado. Y el resto de niños que aparecen en la película, porque ya tienen padres, pero si no les adoptaba», apunta entre risas el actor acerca de unas personitas que se convierten en la base de un fresco tragicómico de la familia imperfecta.

Últimas noticias