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10 millones más para el cine

Méndez de Vigo anuncia un incremento en los Presupuestos Generales del Estado para el sector, el único que no verá reducido el IVA cultural al 10%.

  • El ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, hoy en el Palacio de La Moncloa.
    El ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, hoy en el Palacio de La Moncloa.
Madrid.

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01 de abril de 2017. 00:05h

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Madrid. 31/3/2017

Ylas aguas regresaron a su cauce cuatro años y medio después. O, al menos, en parte, porque el mundo del cine continúa de uñas. Lo que se barruntaba desde hace semanas se confirmó ayer tras la aprobación del proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE): el IVA cultural baja del 21 al 10% –dos puntos por encima de lo que estaba en 2012– en los espectáculos en directo (teatro, conciertos, danza y toros). ¿Y el cine para cuándo? Tendrá que esperar. «Cuando la senda del déficit lo permita –apuntaba en portavoz del Gobierno y ministro de Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo–. Tiene otras ventajas fiscales que hacen que la industria española esté en un gran momento». Aun así, adelantó ayer, para que los ánimos se calmaran que los PGE contemplan una ampliación de 10 millones de euros para el sector, con lo que las ayudas se elevan hasta los 70. Conviene recordar que con la Academia ha firmado un acuerdo que contempla la construcción del Museo del Cine y que entre los planes de su cartera está potenciar la Filmoteca. Las reuniones con el sector han sido constantes y los responsables del cine dicen que la sintonía es buena, «aunque podría ser mejor», apuntan. El Miniterio tampoco ha olvidado al sector en el Plan de Cultura 2020.

Una línea común

Las reacciones a que el cine quedara excluido de esta reducción del IVA cultural no se hicieron esperar. Un conciliador Álex de la Iglesia aseguró que «el cine es caro de hacer, pero también devuelve mucho dinero y establece una relación con el público y la cultura lo suficientemente importante como para considerarlo al nivel de los toros, pero quejarnos y mantener una actitud a la contra no me parece constructivo», reconocía el director sin perder la fe en entablar un nuevo diálogo.

«Deseada», «esperada», «necesaria», «positiva»... eran los calificativos que, en una línea común se recopilaban ante la noticia de nombres como Nacho García Vega, de Nacha Pop; José Miguel Fernández Sastrón, presidente de la SGAE; Eduardo Maura, del grupo parlamentario Unidos Podemos, Natalia Menéndez, directora del Festival de Teatro Clásico de Almagro... Pero si similares eran los elogios, las críticas también coincidían en el trato a un cine del que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, señaló que se debía ir con calma, por partes: «El futuro ya lo escribiremos». En lo que Luis Garciano, asesor económico de Ciudadanos, salió para justificar que el Gobierno no rebajará el IVA del cine en los PGE de 2017 porque supondría dejar de ingresar 300 millones de euros, frente a los más de 50 que supone a las arcas públicas el descenso impositivo aplicado en los espectáculos en directo. Palabras que no contentaron al cien por cien a las organizaciones. La Unión de Asociaciones de las Industrias Culturales de España –representante de más de 4.000 empresas del área– se felicitaba por «un primer paso» que equiparaba a la situación de la Zona Euro, pero no encontraba motivos «para la exclusión de las entradas de cine» del acuerdo alcanzado entre el Gobierno y Ciudadanos.

Facua apuntó a los usuarios como «los principales perjudicados» del «extraño interés de mantener el castigo» al cine, reconocía su portavoz, Rubén Sánchez. «Deberían explicar cuáles son los motivos por los que considera más importante bajar el precio de la entrada a una plaza de toros que a una sala», continuaba.

El que quiso ver una vuelta positiva fue Albert Salmerón, presidente de la Asociación de Promotores Musicales: «La subida supuso convertir la cultura en un objeto de lujo y ahora va a ser algo accesible para todo el mundo». Del mundo del teatro, Jesús Cimarro –socio fundador de la Academia de las Artes Escénicas de Madrid– hizo notable su alegría y alabó al «publico fiel con el que hemos contado», además de destacar el no haber subido los precios en este tiempo y sí haberse apretado mucho el cinturón.

Algo que no pueden decir todos, como se recogía en el último anuario de la SGAE, entre 2012, antes de la subida, y 2015, último dato disponible, todos los sectores culturales han visto reducidas sus cifras debido, en parte, a un IVA que les obligó a encarecer las entradas para mantener los niveles de ingresos. Aun así, el sector de las tablas mantiene otras reivindicaciones como recuperar la dotación que se redujo al inicio de la crisis, la inversión en espectáculos teatrales y el fomento de las artes escénicas: «Cuanto más se invierte en cultura, más réditos tiene», comentaba Cimarro. Y en el mundo taurino Carlos Núñez –presidente de la Fundación Toro de Lidia– también se manifestó: «Entendemos que la tauromaquia, por la capacidad de generar riqueza y empleo inducido, lo merece. Aun así estamos muy lejos de las ayudas que otras artes tienen en nuestro país».

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