El Teatro de la Comedia va en serio

No será este año, pero no habrá que esperar mucho más: el Teatro de la Comedia, cerrado desde 2002, reabrirá por fin sus puertas, tras trece años de obras de rehabilitación, en septiembre de 2015, coincidiendo con el arranque de la próxima temporada de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, institución de la que es la sede oficial. Así lo aseguró ayer a la Prensa el director general del Inaem, Miguel Ángel Recio, en el propio patio de butacas, acompañado por los arquitectos responsables de la reforma, Araujo y Nadal. El renovado teatro contará con una caja escénica más alta que facilitará la colocación de peines y contrapeines, y se le ha ganado una sala de unos 300 metros cuadrados en su parte superior para ensayos o la exhibición de obras, en cuyo caso tendrá un aforo de unas cien localidades, sumadas a las 700 de la sala principal.

Con todo, no puede decirse que el teatro esté listo: en un ambiente de obra –cascos incluidos–, la sala principal parecía zona de guerra, lejos de una apertura. Tras cinco años de rehabilitación, ya puede ponérsele fecha de apertura a unas obras que comenzaron en octubre de 2010, a pesar de que el teatro fue cerrado en 2002. Hasta el momento de comenzar la remodelación, Cultura se enfrentó a un largo proceso de presentación y aprobación de concursos: de proyecto, primero; de obra, después. En este paso se han invertido 11,62 millones de euros hasta ahora, a falta de terminar la obra y comenzar con el equipamiento. En total, la estimación asciende a 14,2 millones de obra civil y otros 8 de equipamiento escénico, que suman 21,62 millones. Una cantidad, según Recio, inferior a los 27,6 millones que se presupuestaron inicialmente.

El Pavón, en alquiler

Por estas «obras del Escorial» han pasado hasta tres directores de la CNTC: la Comedia se cerró en el tramo final de José Luis Alonso de Santos; Eduardo Vasco se encontró el teatro cerrado durante toda su etapa (2004-2011) y Helena Pimenta lleva ya tres temporadas con el mismo panorama. Por fin parece que el Inaem ha logrado aligerar las obras. Han sido sólo trece años.

Durante todo este tiempo, la CNTC, que ha mantenido su actividad, ha tenido que desplazarse al Pavón, teatro alquilado por el Inaem. A partir de 2015, el Clásico regresará a la Comedia, y según aseguró ayer Recio, la institución no contempla mantener ambos escenarios con programación. La Comedia, inaugurado en 1875, se incendió en 1915 –la sala de butacas quedó destruida por completo– y tuvo que ser reconstruida. En aquella ocasión las obras llevaron seis meses, aunque los responsables actuales de las obras señalan que entonces la legislación era mucho menor y los trámites, más ágiles. Y es que entre 2002 y 2010, este edificio protegido requirió un proceso especial pues, en teoría, sólo se podían realizar en él obras de mantenimiento y conservación. A finales de 2004 se falló el concurso del proyecto; hubo después que aprobar un plan especial, y posteriormente la entrega del mismo, entre 2008 y 2009; después vendría el concurso de obra y el comienzo de la misma. «Es un plazo normal. Es muy peliagudo porque es un edificio que está entre viviendas», explicaron los responsables técnicos, dando detalles sobre cómo ha habido que elevar materiales por encima de las casas colindantes para meterlos en el teatro. «Ha sido una especie de encaje de bolillos», añadieron.Y eso que, insistió Recio, «ha habido una colaboración total de los vecinos». Lo siguiente será convocar el concurso de equipamiento.