En busca de dos nuevos Goya

Tras examinar las obras, los mayores expertos en el pintor creen estar ante nuevos lienzos del genio de Fuendetodos. La Huida de Belén es la escena religiosa que protagoniza uno de los dos lienzos hallados en Madrid.

Dos nuevas obras de Goya saldrán a la luz próximamente. Según ha podido saber este diario, son dos pequeños lienzos inéditos de temática religiosa como motivo. Los mayores especialistas de este pintor en España han estudiado dichas obras y su valoración sobre la posible autoría del maestro de Fuendetodos es positiva. Las primeras sospechas surgieron en la casa de subastas a la que un vendedor particular acudió para informarse sobre la venta de lo que él creía dos pinturas españolas del siglo XVIII. Al pensar que podrían tener entre manos dos obras mucho más relevantes, esta casa decidió ponerse en contacto con Richard de Willermin, experto en pintura española e italiana de los siglos XVII y XVIII de Alcalá Subastas, lugar al que se trasladaron los lienzos para su análisis. Tras un examen a los lienzos, el especialista dictaminó la autoría de Goya .

La huida de Belén es una de las dos escenas religiosas retratadas. En este lienzo se puede ver a la Virgen María en primer plano con el niño Jesús en brazos sobre el burro. Se trata de una escena nocturna en un bosque en la que San José, vestido con una túnica ocre, se halla en un segundo plano. La luz entra por la izquierda de la escena. En el segundo lienzo podemos ver a un religioso con túnica blanca y capa azul delante de un altar que está a punto de ser apuñalado por un hombre robusto que blande una navaja ante él. En la parte superior del cuadro dos querubines que portan una corona de laurel y una palma respectivamente observan la escena sobre una nube. En el templo donde se emplaza esta escena se hallan, además, algunas mujeres y hombres en actitud de lamentación. En el reverso del cuadro, sobre el marco, aparece también una anotación con una caligrafía similar a la del genio de Fuendetodos: «Clemente», lo que podría significar que el religioso retratado en este lienzo sería Clemente de Roma o San Clemente I, obispo de Roma y considerado por la Iglesia católica como su cuarto Papa. La luz, como en el de la huida de Belén, también entra por la izquierda.

No es la primera vez que Willermin se enfrenta a un hallazgo similar: en 2003, descubrió en la casa de una familia madrileña otros dos óleos sobre lienzo de Goya de temática religiosa, pintados hacia 1787, que fueron analizados por el Prado. Aunque la pinacoteca no llegó a pronunciarse sobre su autenticidad por no poder hablar oficialmente de obras que están en el mercado, razón por la que tampoco quiere pronunciarse sobre este hallazgo, no dudaron en que ambos eran de Goya. Estaríamos, así, ante un caso muy parecido: dos lienzos de pequeño tamaño, de temática religiosa, procedentes de una colección particular y descubiertos por el mismo experto.

Aunque estas obras estén en manos privadas, al tratarse de obras de Goya, el Estado tiene derecho de retracto, por lo que el propietario no podría sacar los lienzos de España. De hecho, los hallados en 2003, que reproducen las escenas de la Sagrada Familia y Tobías y el ángel, fueron finalmente adquiridos por el Estado con destino a El Prado, el poseedor de la colección más importante de Goya junto con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

El interés por vender los cuadros en una casa de subastas extranjera residiría en conseguir por los dos lienzos un precio de venta más alto, sobre todo teniendo en cuenta la crisis en España y la delicada situación económica que atraviesan algunos museos de nuestro país, que no podrían permitirse adquirirlos. Sin embargo, la dirección general del Patrimonio está en potestad de no permitir la operación y calificar las obras de inexportables. De ser así, las obras deberán ser subastadas en una casa de nuestro país.

Fundamental en su obra

De tratarse de dos obras de Goya, los lienzos se enmarcarían en la serie religiosa que el pintor realizó entre finales del XVIII y principios del XIX. Según se explica en la web del Prado, «se puede ahora establecer con mayor certeza que la pintura religiosa tuvo un peso fundamental dentro de su producción. Como sucedió con la mayoría de los artistas de su época, los encargos para la Iglesia, públicos y de devoción privada, se documentan a lo largo de toda su trayectoria, constituyendo, de hecho, la segura base económica sobre la que cimentó su carrera artística».

La atribución de Goya suele ir acompañada de grandes debates en los que participan los mejores expertos. Fue el caso de «La lechera de Burdeos», sobre el que Manuela Mena, jefa de conservación de pintura del siglo XVIII y Goya del Prado, y la británica Juliet Wilson, especialista también en el maestro, mantuvieron un enfrentamiento.