Cultura

Casi 500 años contemplan al Regimiento Saboya nº 6, el viejo tercio de Saboya, uno de los más laureados de España

Nació en 1537 bajo el reinado del emperador Carlos I y desde entonces ha combatido en Europa, América, África o Asia en cientos de batallas y misiones

Casi 500 años de historia contemplar al viejo tercio Saboya
Casi 500 años de historia contemplar al viejo tercio SaboyaLa Razón (Custom Credit)

Pocas unidades militares existen en España con la solera del Regimiento Saboya nº 6, actualmente con sede en Extremadura, y muy cerca de cumplir cinco siglos de vida en los que, de manera ininterrumpida, ha permanecido siempre al servicio de España allá donde se les ha necesitado: desde el Ducado de Saboya en sus orígenes hasta Afganistán, Kosovo o Líbano ya en nuestro siglo.

Y es que corría el año 1537 cuando el emperador español Carlos I da orden de organizar el Tercio de Saboya tomando como base a una parte de fuerzas veteranas procedentes del Tercio de Lombardía para contribuir a la defensa del Ducado del mismo nombre, que había sido invadido por las tropas del Rey de Francia.

Tras la paz obtenida y la retirada de las fuerzas de Francisco I de Francia, permanecerá como guarnición en dicha zona que le aportará su nombre e identidad en el futuro. Sería prácticamente imposible enumerar aquí todas sus hazañas e intervenciones a través de los siglos, primero como parte de aquellos tercios que tanta gloria dieron a España, después como regimiento. A lo largo de todo este tiempo, ha desplegado sus Banderas en todos los campos de batalla en los que España se ha batido; en su primera gran campaña, en 1554 lucha en el Piamonte, invade la Champagne y se planta a 18 leguas de París. Combate además en Flandes y se distingue en batallas decisivas como las de Neuburgo y Norfinga, donde captura dos banderas enemigas. No menos importante fue su participación en el sitio de Metz.

En 1557 tiene un papel destacado en la memorable victoria de San Quintín, en cuyo recuerdo fue construido el Monasterio de El Escorial. El prestigio del Tercio de Saboya es tanto, que el Rey Felipe II, en 1559, tras la paz de Chateau Cambresis, lo designa para que lo escolte en su regreso a España. Una vez allí, pasará unos meses en Badajoz con motivo de la escolta y esponsales entre el Rey Felipe II e Isabel de Portugal. Al poco tiempo será disuelto, desapareciendo por casi treinta años del catálogo de Tercios españoles. Organizado de nuevo en 1591, el Tercio, tras diversos avatares en África, vuelve a Italia y combate de nuevo en el Ducado de Saboya, el Piamonte y Lombardía, ondeando sus banderas victoriosas en Antives, Niza, Briguerac...

Finalmente, en los últimos años del Siglo, el Tercio de Saboya asiste a todas las operaciones que se desarrollan en el Norte de Italia, contribuyendo de forma decisiva a la victoria obtenida por nuestras armas sobre las fuerzas del Rey de Francia y que traen una larga paz a dicha región

Siglo XVII

Entre los años 1610 y 1614 permanece embarcado, casi constantemente, vigilando las costas del Mediterráneo de la amenaza de los piratas berberiscos, pasando otra vez en este último año a combatir en la Lombardía, el Piamonte y el Milanesado. Su heroísmo se pone de manifiesto en cuantas operaciones participa desde 1624 a 1665: Bastagno, Río Versa, Bercelli, S. Germán, Lucedio, Crevecoeur, Cassal de Monferrato, Fiasquerol, Tesino, Turín, Puente Saluces, Asti, Conti, Villafranca, Tortona, Río Tanaro, la Verrua, Alejandría de Palla, Mariñano... son nombres unidos a la historia de este Tercio.

El indomable valor de este Tercio, su heroica constancia, su gran actividad y el crecido número de hechos de armas, le había granjeado una reputación de primerísimo orden; pero será en 1639, tras el excepcional comportamiento en asedio, asalto y toma de Frisia, cuando se le designe con el sobrenombre de “el terro de los franceses”.

El 19 de abril de 1641, en Bastagno, el Tercio de Saboya avanza impávido y soporta el fuego de las baterías francesas para sostener las alas de la caballería española; una manga de arcabuceros, que mandaba el Capitán D. Miguel de Taraval, se tendió en uno de los sitios más abordados por las embestidas del enemigo; sufrió cuantiosas bajas pero se mantuvo inmóvil hasta que los franceses pronunciaron su movimiento retrógado.

A finales de siglo vuelven a luchar en el Milanesado y en otros escenarios, asegurando de nuevo el Estado de Milán para España.

Siglo XVIII

La nueva centuria arranca con la Guerra de Sucesión, en la que el Tercio de Saboya continúa distinguiéndose en todos los campos de batalla. Comienza en Italia, donde resiste en Mantua un asedio de cinco meses (1701), y permanece en Italia hasta que se ordena evacuar el Milanesado, en 1707, regresando a España por Pamplona. Una vez en la Península participa en numerosos combates, y de manera especial en la toma de los Castillos de Denia y Alicante (1.708), en el asalto de Brihuega y la batalla de Villaviciosa (1710) y en la toma de Barcelona (1714).

Volverá a Italia, en este caso a Sicilia ya no como tercio, sino como regimiento de Saboya, para defender el Castillo de Mola, que asedian los austriacos, que, a pesar de su superioridad, no logran romper la heroica resistencia de los españoles. El ejército austriaco hubo de levantar el cerco.

En 1725 defiende Ceuta; en 1727 participa en el asedio de Gibraltar; en 1733 socorre a Orán y entre 1744 y 1748, de nuevo en Italia, sus acciones llenan el Historial del Regimiento: asalto al arsenal de Tourdupont, Villafranca de Nissa, Dumont, Conl, Valencia del Pon, Río Tarando, Parma, Placentia, Trotona... Portugal, el Virreinato de Nueva España, Nueva Granada (Cartagena de Indias), Argel, el Río de la Plata, Perú... El último cuatro de siglo será intenso para el regimiento. De hecho, el I Batallón participa en el bloqueo de Gibraltar en 1779 y en 1781 acude a la reconquista Menorca y, de nuevo, a Gibraltar.

En 1785 regresa el II Batallón de América, y reunida en la península toda la unidad pasa de guarnición a Orán hasta 1789, que es trasladado a Menorca desde donde sale de nuevo en auxilio de las plazas de Orán y Ceuta en 1791-92. De aquí es llamado para participar en 1792 en la Campaña del Rosellón contra la Francia revolucionaria, que finalizará en 1796.

Siglo XIX

Arranca el siglo yendo de Sevilla a Badajoz para participar en la campaña contra Portugal de 1801 (Guerra de las Naranjas), en la que el Regimiento se distingue en la ocupación de Olivenza y Campomayor. En la Guerra de la Independencia, el Regimiento tiene una heroica y destacada actuación en distintos escenarios hasta que acuden al socorro de Gerona y participa en la numantina defensa de Tarragona donde es aniquilado e internado en Francia.

Durante 1812 algunas unidades sueltas se reagrupan y participan activamente en la defensa de Cádiz. Nada más finalizar la Guerra embarca otra vez para América (con el nombre de “Reina Expedicionaria”) en un desesperado intento de mantener unida a la Corona. En México recupera el Pendón que Hernán Cortés llevara a la conquista de Méjico en 1.518, remitiéndolo a la Península donde actualmente se conserva.

Tras su vuelta a la Península, se reconstituye en Sevilla en 1824, estando en Badajoz en 1828. En 1833 entra de lleno en las guerras carlistas en Cataluña y Levante y en la segunda mitad del siglo participa en la Guerra de Áfrico, mereciendo que sus oficiales y tropa fueran distinguidos con el título de “Beneméritos de la Patria”.

El 22 de noviembre de 1883 pasara a tener su sede en Leganés, aunque desde ahí participarán aún en la campaña de Melilla en 1893 y en Cuba en 1894, su último viaje a América. Tras la rendición de España ante Estados Unidos, embarca el regimiento en Matanzas en el vapor “Covadonga” desembarcando en Santander el 26 de enero de 1899, dirigiéndose a su guarnición de Leganés, donde termina el siglo.

Siglo XX

Sin apenas descanso tras el regreso de Cuba participa en nuevas operaciones militares en Marruecos; entre 1909 y 1926, regresando a la Península con nuevos laureles y honores. Pacificado el Rif, permanece de guarnición en Madrid en el cuartel Infante Don Juan hasta el inicio de la Guerra Civil, siendo la Unidad disuelta, no participando en esa contienda.

El 21 de diciembre de 1943 vuelve a reorganizarse tras la guerra con unidades de diversas procedencias, que estaban agrupadas en el Regimiento de Infantería Nº 42, permaneciendo de guarnición en Leganés; recibe el nombre de Regimiento de Infantería Motorizado Saboya Nº 6, incorporándose a la División Acorazada Brunete Nº 1. En 1965 se integra en la BRIMZ. XI con guarnición en Madrid.

Desde 1986, ya en democracia, pasa a denominarse Regimiento de Infantería Mecanizada Saboya nº 6, nombre que mantiene en la actualidad. En 1991 se traslada desde Leganés a Bótoa (Badajoz) donde se halla encuadrado en la Brigada Extremadura XI, de la División San Marcial.

Siglo XXI

El 18 de mayo de 2001 tiene lugar en la Base “General Menacho” el acto de despedida de la Agrupación Táctica española “Extremadura” XVI, con motivo de su marcha hacia Bosnia Hercegovina para participar en la Operación “Charlie-Sierra”. Manda la Agrupación el Coronel Jefe del Regimiento, participando además diverso personal del mismo. A partir de entonces ha participado en misiones en Kosovo, Irak, Afganistán, Bosnia, Líbano, Malí... y en breve Letonia.

Precisamente hoy, 15 de octubre, Leganés ha recordado a aquellos militares que durante más de 50 años desempeñaron su labor en el Regimiento de Infantería Saboya nº 6. El alcalde, Santiago Llorente, recibía estos días a una comitiva de representantes del Regimiento formada por el coronel Manuel Jesús Gómez Reyes, el suboficial Antonio Alcalá Lorrio, oficiales, suboficiales y personal de tropa. Precisamente la unidad tuvo su sede en el edificio de Sabatini, actual sede de la Universidad Carlos III en la ciudad.