Cultura

La abdicación que provocó la llegada de la cerveza a España

La historia de este brebaje cuenta con muchos siglos de antigüedad en nuestro país

Carlos V retratado por Miguel Jadraque y Sánchez Ocaña (1877) en el Monasterio de Yuste
Carlos V retratado por Miguel Jadraque y Sánchez Ocaña (1877) en el Monasterio de Yuste

Tomarse una cerveza en España hoy en día es uno de los hábitos más comunes para los ciudadanos del país y de fuera de este. El consumo de este brebaje que ha visto como su mercado se multiplicaba exponencialmente con el paso de los años y las nuevas variedades es algo impregnado y arraigado en todos los lugares del país.

Gran parte de España cuenta con un clima la mayoría del año muy suave y caluroso en las épocas estivales, hecho que favorece el consumo de cerveza fría. Aun así, muchos son los que se la toman en invierno ya sea en botellín o en la famosa caña para disfrutar de su sabor y todos los matices que esta bebida de cebada ofrece.

Aunque en nuestro país existe una dura batalla con el vino por la hegemonía de la bebida alcohólica la cerveza lleva años siendo un referente. Con el paso del tiempo la rubia clásica ha visto como otras variedades modernas con grandes exponentes en las cervezas artesanales iban ganando terreno para conformar un gran mercado que ofrece cientos de oportunidades a los amantes de esta bebida.

Así las cosas, la cerveza forma parte de la sociedad española y aunque los médicos repitan que el consumo de alcohol debe reducirse al máximo muchos son los que resisten a dejar de lado este brebaje. Su historia se remonta miles de años atrás en la humanidad aunque en España tiene un pasado algo más contemporáneo pero que sin duda ha sido fundamental para una gran parte de la población.

La cerveza en España

En gran parte del territorio español se han encontrado indicios de que ya se consumía este brebaje incluso en la prehistoria aunque era una cerveza muy distinta a la que conocemos hoy en día. Se trataba de una especie de mezcla de trigo y cebada que aunque tenia componentes clásicos contaba con una gran graduación, hecho que hoy en día no ocurre de forma generalizada.

Tras la caída del Imperio Romano y la llegada de los Godos esta bebida fue perdiendo relevancia aunque durante, curiosamente, volvería a aparecer con los Reinos Taifas. Si bien los musulmanes no consumían bebidas alcohólicas algunas investigaciones afirman que tanto el vino como la cerveza estuvieron presentes de forma generalizada durante la ocupación en los territorios cristianos aunque de forma secreta por parte de los monjes.

Pero no fue hasta pasados unos siglos cuando la cerveza contemporánea que conocemos hoy en día apareció en España. Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, nieto de Isabel la Católica, fue el encargado de hacer llegar a nuestro país este brebaje que forma parte de las vidas de muchos en la actualidad.

La historia más extendida y contrastada habla de que la cerveza en España cuenta que cuando el rey abdicó en su hijo Felipe retirándose al monasterio de Yuste supuso el inicio de una larga tradición cervecera española.

Así, Carlos hizo instalar una fábrica de cerveza dirigida por el maestro cervecero flamenco, Enrique Vander Duysen, en el lugar habitado por el rey. Esto provocó que allí se empezase a producir un brebaje de lúpulo para su consumo privado debido a que el vino contaba con el monopolio de las bebidas alcohólicas de la época.

Llegados a este punto, cabe señalar que la cerveza empezó en ese momento su expansión de forma tranquila debido a los altos impuestos para financiar guerras hasta la llegada de la Revolución Industrial y sus importantes cambios en las sociedades. El paso a las ciudades por parte de la población conllevó una mayor demanda de cerveza que, además, empezaron a multiplicarse debido a los avances de fabricación dados en los últimos años.

Con este aumento de la demanda muchas fábricas volvieron a abrir sus puertas, especialmente con el reinado de Amadeo de Saboya, que dan paso a un nuevo tipo de brebaje. A diferencia de las cervezas clásicas con gran graduación las contemporáneas prodcuidas esa época incorporaron técnicas de frío que llevaron a conseguir nuevas bebidas más bajas en fermentación y que fueron muy consumidas por la población general.

Tras la Guerra Civil y el paro de la producción prácticamente total en España se empezó a trabajar de nuevo y muchas fueron las cervezas que aparecieron hasta nuestros días. En la actualidad, incluso, tomar una cerveza en verano forma parte del atractivo turístico español que ha conseguido relacionar esta bebida con el sol y el gran carisma que nuestro país tiene.

Además, el futuro de la bebida parece en la actualidad más fuerte que nunca debido a los múltiples avances que se han producido. Nuevas tipologías o producciones que llegan incluso a elaborar cervezas de un solo barril han conseguido que este brebaje prehistórico se equipare al vino, una de las bebidas con mayor historia y presencia en España.