Cultura

¿De dónde viene el nombre del mes de agosto?

El calendario romano primitivo tenía 12 meses, pero el año comenzaba el primero de marzo. Por lo que -en realidad- el mes de agosto no era el octavo mes, sino el sexto. Por eso adoptó el nombre de “Sextilis”

El mes de agosto es el momento más caluroso del año. Por eso es el momento de la cosecha del trigo | Fuente: EFE/ Javier Belver
El mes de agosto es el momento más caluroso del año. Por eso es el momento de la cosecha del trigo | Fuente: EFE/ Javier Belver FOTO: JAVIER BELVER JAVIER BELVER EFE

La interpretación del calendario regía la vida en el Imperio Romano. Las subidas y bajadas de los ríos, el momento de la siembra y la cosecha, el día en que la servidumbre cobraba su salario o cuándo debía hacerse un sacrificio a tal o cual deidad. Cualquier evento dependía -en mayor o menor medida- de la interpretación del calendario lunar que la República había adoptado en el siglo VII a.C. En aquel momento, el margen de error era grande, porque -de acuerdo con aquel calendario- los años duraban 304 días (en vez de 365). Lo que daba lugar a infinidad de desfases temporales.

Los encargados de ajustar estas diferencias entre el calendario y las estaciones del año eran los pontífices. Pero esta labor, que en un principio tenía un objetivo espiritual y místico, se fue haciendo cada vez más y más mundana. Los encargados de velar por la certezas de la plebe, ahora se habían vuelto corruptos.

Ilustración de un pontifex maximus por Jacques Grasset de Saint-Sauveur | Dominio Público
Ilustración de un pontifex maximus por Jacques Grasset de Saint-Sauveur | Dominio Público FOTO: La Razón (Custom Credit)

El momento de la cosecha ya no dependía de las fases lunares, sino que se decidía por cuestiones políticas (y pecuniarias). Por ejemplo, si un cargo público quería extender un poco su mandato, podía comprar la voluntad de los pontífices... y estos se encargarían de retrasar las elecciones, haciendo unos pequeños retoques en el calendario... a pesar de las terribles secuelas que eso podría ocasionar en la vida del populacho.

La situación se había vuelto tan obscena que -en cierto momento- los pontífices llegaron a fechar el invierno en otoño. Eso significaba que miles de campesinos despilfarrarían sus semillas plantándolas en el momento equivocado o que podrían verse indefensos ante las imprevistas subida de un río, (...). Evidentemente, aquello tenía que cambiar.

Afortunadamente, un nuevo tirano había venido a poner orden en Roma. Julio César -sabiéndose ignorante en estos menesteres- consultó a Sosígenes de Alejandría “el peripatético”; que postulaba que el año -en realidad- duraba 356 días y 6 horas (una precisión absolutamente notable para la época). De esta forma, se impuso un nuevo calendario que seguiría aplicando hasta el siglo XVI; cuando el papa Gregorio XIII implantó el actual calendario gregoriano, que corregía algunos desfases que venía arrastrando el calendario juliano.

Julio Cesar (Museo de Historia del Arte, Vienna, Austria)
Julio Cesar (Museo de Historia del Arte, Vienna, Austria) Andrew Bossi

Sin embargo, los cambios que trajo el calendario gregoriano fueron mucho más tímidos que los que habían llegado con el calendario juliano. Al fin y al cabo, la labor de Julio César fue -casi- impecable. Y su calendario era tremendamente preciso. Por eso, el calendario gregoriano se impuso sin mayores contratiempos. Lo más llamativo fue la desaparición de 10 días en el mes de octubre de 1582.

Y tampoco fue necesario cambiar los nombres de los meses que se habían utilizado durante siglos... a pesar de haber sido nombrados -en su mayoría- en honor a los dioses paganos a los que le rezaban los romanos. Por ese motivo, cuando buscamos el origen de los nombres de los meses, no tenemos que buscarlo en el siglo XVI; sino que debemos retroceder hasta la época del Imperio Romano.

¿De dónde viene el nombre del mes de Agosto?

Agosto es -en principio- el momento más caluroso del año. Eso significa que este mes es el momento para recolectar el trigo. Por ese motivo, los antiguos romanos consagraron este periodo a Ceres, diosa de los cultivos y la vegetación (de aquí viene el nombre “cereal”). Sin embargo, no es así como nombraron a este mes. En realidad, lo bautizaron “Augustus”, en honor al emperador Octavio Augusto (sobrino de Julio César).

Diosa Ceres sedente. Siglo i d. C., Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (España) | Fuente: Wikimedia
Diosa Ceres sedente. Siglo i d. C., Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (España) | Fuente: Wikimedia FOTO: La Razón (Custom Credit)

Ahora bien, Augustus no fue el primer nombre del mes de agosto. El calendario romano primitivo tenía 12 meses, pero el año comenzaba el primero de marzo. Por lo que -en realidad- el mes de agosto no era el octavo mes, sino el sexto. Por eso adoptó el nombre de “Sextilis”.