Cultura

La olvidada hazaña de la conquista española de Alaska que logró parar los pies a Rusia

El territorio es uno de los grandes desconocidos pese a contar con una importancia trascendental en la Historia

Mapa del imperio español durante su unión con Portugal
Mapa del imperio español durante su unión con Portugal FOTO: La Razón (Custom Credit)

La historia de España cuenta con miles de paginas. Así, durante siglos los dirigentes junto a reconocidos personajes han conseguido todo tipo de gestas que han cambiado el curso de la humanidad. Pese a que con total seguridad la llegada de Cristóbal Colón a lo que hoy es América sea la más conocida nuestro país cuenta con un sinfín de historias.

Dada esta expansión por todo el globo iniciada por Colón España llegó a conquistar y gobernar distintos territorios. La extensión de la Corona Española llegó a ser, así, uno de los imperios más grandes registrados jamás. Gracias a ello, la historia del país cuenta con todo tipo de curiosidades entre las que se encuentran territorios desconocidos por la mayoría.

En el año que se celebra el 500 aniversario de la vuelta al mundo por El Cano y Magallanes salen a relucir muchos de los territorios que un día fueron españoles. En ese sentido, uno de los grandes desconocidos fue Alaska y la ocupación por parte de España de este territorio. Así, pese a que los exploradores que consiguieron rodear la Tierra por vez primera no pasasen cerca a continuación repasamos esta pagina de la historia del país.

Alaska española

Tras la llegada al continente americano y posterior ocupación de territorios que hoy serían California en el siglo XVIII España empezó a mirar más al norte. Sin embargo, para que los españoles llegasen a dominar este territorio helado harían falta algunos intentos bajo la premisa de tratar frenar el avance ruso en los territorios cercanos.

El Virreinato de Nueva España extendió sus dominios a lo largo de los años desde México hasta el sur de los actuales Estados Unidos tras la llegada de Colón. Así, gracias a la bula Inter Caetera de Alejandro VI tanto España como Portugal extendieron sus dominios por el Nuevo Mundo.

Alaska era, con total seguridad, uno de los lugares más inhóspitos del planeta. El clima extremo de la zona ha imposibilitado durante siglos su exploración. Pese a ello, siempre ha contado con una importancia muy destacable gracias a que se trata del nexo de unión entre América y Asia.

Así las cosas, fue en 1774 cuando una expedición marítima al mando del mallorquín Juan Pérez llegó a la Isla de la Reina Carlota. Esta hoy en día es el límite meridional de Alaska. Juan Antonio Bucarelli, Virrey de la Nueva España aquel año, dio instrucciones detalladas que permitirían llegar a la isla y descubrir la Bahía de Nootka junto a la isla de Vancouver. Quince años después Esteban José Martínez, comandando las naves Princesa y San Carlos, además, tomaría posesión de la Ensenada de Nutka, cuyo territorio pasó a formar parte del Virreinato de Nueva España.

En ese momento España consiguió dominar la zona aunque no se detectó presencia rusa. Eso llevó a la corona a detener las expediciones aunque Esteban Martínez y Gonzalo López de Haro navegaron hacia el Norte tras el descubrimiento de la costa pacífica. En ese momento la corona española se dio cuenta de que no solamente Rusia quería poseer Nutka sino que Inglaterra también jugaba ese partido.

Por ello, Carlos III trató de afianzar la zona y encargó a Martínez ocupar el territorio desalojando cualquier intento de dominio. En ese momento se levantó el fuerte de San Miguel que tras algún rifirrafe con buques ingleses generaría un conflicto con Gran Bretaña.

Fin de la estancia en Alaska

Tras años en el territorio donde se desempeñaron todo tipo de labores científicas y de exploración por parte de España la tensión fue creciendo con Gran Bretaña. La indignación de estos últimos había crecido con el paso de los años e incluso estuvo a punto de desencadenar un conflicto bélico a gran escala.

Sin embargo, nunca se llegó a producir una guerra y la disputa se resolvió mediante la negociación entre España e Inglaterra. Así, los españoles se comprometieron a desmantelar, tras una serie de concesiones, el fuerte de Nutka liberando al mismo tiempo el tráfico marítimo.

La estancia de España en la zona pese a su rápida retirada fue clave para la historia mundial. Rusia quiso anular a España tanto de California como de toda la costa del Pacífico. El mismo comisionado Rezanov al Zar, incluso, llegó a exponer que esa zona podía ser parte del Imperio Ruso. Por ello, se considera que España consiguió frenar la expansión rusa que seguramente si hubiese llegado a conquistar la zona podía ser más lejana.

Por último, cabe destacar que todavía quedan topónimos en Alaska como Valdez o Cordova tras más de dos siglos. Esto último, además, hace mayor hincapié en la importancia que tuvo España en la zona y para el curso de la historia.