España, clave en el nacimiento de EE UU

«El oro de la libertad» revela el papel que jugó nuestro país en su independencia. La novela está basada en una investigación real

La criptografía es el arte de escribir con clave secreta o de un modo enigmático. Los padres de la Independencia de Estados Unidos, Franklin, Adams y Jefferson, redactaron la Declaración de Independencia y cifraron sus mensajes ocultos. La Declaración, la Constitución y el Bill of Rights –las diez primeras enmiendas– guardan el secreto de la ubicación del gran tesoro que financió la Guerra de la Independencia. En unas complejas cartas de código encriptado, anotaron las coordenadas de los lugares donde se escondió el oro necesario para financiar la segregación de Inglaterra. Siglos más tarde, científicos de prestigiosas universidades americanas desvelaron estos pliegos sugiriendo los parajes exactos donde pudiera estar el oro sobrante de aquella gesta. Los españoles, muy interesados en la independencia de estas colonias, pudieron haber contribuido económicamente con lingotes de Potosí. «El oro de la libertad» (editorial Áltera) es la primera novela de José María Molina Mateos y describe el proceso de criptoanálisis y desciframiento basado en una investigación real llevada a cabo durante doce años de tres documentos históricos, imposibles de descifrar para muchos, que llegaron a sus manos hace tiempo y le hicieron embarcarse en la larga e interesante tarea de conocer todo sobre ellos: el secreto de la ubicación del gran tesoro que financió la independencia de las trece colonias y el complejo entramado que rodeó todo el proceso.

El tesoro, en el fondo de una ría

«Ante lo dificultoso de la solución, decidí comenzar de cero –comenta Molina Mateos–. De los documentos, que se encuentran en Bedford (Virginia), sólo se sabe que están incompletos y que dicen que contenían un tesoro, pero nadie ha conseguido descifrarlos ni localizarlo. Al principio, la investigación iba a ser un ensayo, pero ante las sugerencias de la editorial, pensamos en novelarlo, de ahí surgió la trama que trata de descubrirr el mensaje y apoderarse del tesoro. Me acerqué al momento de la independencia de EEUU y a la posible financiación de la misma con parte del oro llevado de España supuestamente por Jefferson». El español fue el primer imperio global constituido por Castilla y los territorios de América. Los ataques piratas y las tempestades impidieron que España recibiera cargamentos de América en 1700. Hasta dos años después no llegarían de nuevo oro y plata, pero ante el temor de ser abordados por los ingleses, la flota española se refugia llegando a España en la bahía de Rande –Vigo–, donde fue atacada y destruida. «Aún se sigue buscando el tesoro en el fondo de la ría –continúa el autor–, pero hubo tiempo para ser sacado y escondido. Hay datos que relacionan a Jefferson con masones y liberales españoles, sobre todo gallegos y esto hace creíble que éste visitara Galicia».

«Por otro lado –afirma el profesor Molina Mateos–, hay evidencias de que el protagonismo de España en la formación del Estado americano fue superior al que cuenta la historia. Se sabe de la ayuda económica y pertrechos –armas, cañones, uniformes...–, pero, además, hubo españoles muy cercanos a los movimientos independentistas, a sus dirigentes y a la redacción de sus principales documentos, como Juan Miralles, amigo de Washington (de hecho, murió en su casa) o Bernardo de Gálvez, presente en el desfile de la victoria a la derecha de George Washington.

Documentos con expresiones castizas

Estados Unidos guarda con celo los documentos relacionados con su independencia. Y se sienten orgullosos de ellos. Lo confirman algunas películas que han convertido estos textos en el centro de grandes tramas, como es el caso de «La búsqueda», protagonizada por Nicolas Cage, que pone la Declaración de Independencia en el centro de una gran aventura que recorre los momentos fundamentales de la constitución de EE UU. «Lo que pocos saben es que el 80 por ciento de las palabras de los documentos de la independencia son españolas –con expresiones castizas castellanas–, entre un 10 y 15 por ciento son inglesas y un 5 por cientos gallegas, lo que habla del protagonismo que tuvo España, que no fue sólo económico y material, sino también moral y personal», concluye Molina Mateos, especialista en criptografía.