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Mina, el regreso de la diva invisible

Lleva casi 40 años retirada de la vida pública, pero su música nunca ha dejado de sonar. Ahora se une a Adriano Celentano en un disco a dúo que aspira a repetir el descomunal éxito de hace 18 años.

  • Mina, en un sofisticado posado para un programa de 1967 de la televisión italiana
    Mina, en un sofisticado posado para un programa de 1967 de la televisión italiana
  • Mina, el regreso de la diva invisible
Roma.

Tiempo de lectura 8 min.

13 de noviembre de 2016. 22:30h

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Roma. 13/11/2016

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La pareja musical italiana por antonomasia está de vuelta. Y lo hace para demostrar, de nuevo, que los clásicos están más vivos que nunca para alegría de todos. Dieciocho años después de su último álbum juntos, Mina Mazzini y Adriano Celentano estrenan disco con 12 canciones inéditas ante la posibilidad de que Mina, después de décadas de invisibilidad, pueda volver a los escenarios a mediados de diciembre en la televisión pública italiana.

Así, ya está a la venta «Le Migliori» (en italiano, «Las mejores»), un álbum cuyo título no podría estar más lejos de un recopilatorio, al tratarse de una obra de 12 inéditos: «Amami Amami» (cuyo sencillo lleva emitiéndose desde hace unas semanas), «È L’Amore», «Se Mi Ami Davvero», «Ti Lascio Amore», «A Un Passo Da Te», «Non Mi Ami», «Ma Che Ci Faccio Qui», «Sono Le Tre», «Il Bambino Col Fucile», «Quando La Smetterò», «Come Un Diamante Nascosto Nella Neve» y «Prisencolinensinainciusol».

El estreno del nuevo disco de Mina con Celentano sigue aumentando el deseo de muchos de querer ver a la «signora» de la canción italiana en un escenario, en directo, tras años de ausencia. El de Mina es uno de los casos más llamativos, ya que esta celebridad musical italiana no concede entrevistas a los medios de comunicación ni actúa públicamente desde hace casi 40 años. Ya sabe, la invisibilidad hace las leyendas aún más grandes y alimentan su mito, tal como recita Jude Law en «The Young Pope» (2016): «Los más grandes no aparecen, desde Salinger, pasando por los Daft Punk y Banksy. O Mina, la mayor cantante italiana de todos los tiempos». Y, aunque haya aparecido más veces en televisión –teniendo incluso programas propios de máxima audiencia en la RAI–; lo mismo vale para Adriano Celentano.

El 12 de diciembre la cadena pública RAI 1 emitirá un especial acerca de este trabajo, donde muchos pronostican que al menos Celentano podría personarse, de cara a una actuación o entrevista. Según informan algunos medios, aunque todo esté en fase de proyecto, habrá también dos espectáculos en directo los sábados 18 y 25 de febrero de 2017, emitidos por la principal cadena pública del país.

Pareja de récord

La vuelta a escena de este dúo mágico no se producía desde 1998, cuando publicaron juntos el álbum «MinaCelentano», un fenómeno musical sin procedentes en la historia sonora italiana que, después de pocos meses, superó el millón de copias. Actualmente, es el trabajo más exitoso de la discografía italiana con 1,6 millones de ejemplares vendidos. Entre sus canciones más representativas, sería imperdonable no escuchar «Acqua E Sale». Ahora «Le Migliori», 18 años después, suena a un muy agradable reencuentro: «El disco ha nacido de una forma espontánea, tras una llamada. Mina y Adriano hablaron entre ellos, y decidieron que a lo mejor ya había llegado el momento de grabar de nuevo algo juntos», explica Claudia Mori, productora del disco y esposa de Celentano. «Hemos ido a Lugano (Suiza) a ver a Mina. Durante meses, ambos hablaron para intentar elegir las canciones más adecuadas, pensando en aquellas que funcionasen mejor teniendo en cuenta las voces de ambos». «Tenían bastantes ganas de verse de nuevo en el estudio», ha declarado estos días Massimiliano Pani, el hijo de Mina: «Y creo que eso se percibe en el propio disco».

Según el diario «La Repubblica», es un trabajo que «está muy lejos de querer ser un proyecto celebrador, planificado y pomposo. Sin embargo, tiene una increíble y vital mezcla de complicidad y autoironía de dos amigos de 78 (él) y 76 años (ella), cuyas voces continúan demostrando menos de la mitad de su edad biológica». Ningún género queda excluido: pop, jazz, electrónica, tango, e incluso toques de rap: «Hay muchas diferentes almas dentro del disco. Todas las decisiones han sido tomadas, siempre, con pasión», señala el diario.

«Amami Amami», el primer sencillo, tiene un texto y una melodía muy clásicos, con arreglo dance y un toque de acordeón. «È l’amore» es una balada clara que, perdiéndose en la voz de Mina, concluye con un solo de piano marcado por el jazz. «Se mi ami davvero» es uno de los grandes atrevimientos que, en la voz de Celentano, el rap pasa a convertirse en un clásico que, en cierto modo, ya inventó el milanés en 1972 con la canción «Prisencolinensinainciusol», también presenta como última pista del álbum. Mientras que «Ti lascio amore» se diferencia por su melodramatismo, «Ad un passo da te» es una de las piezas más agradables y representa el espíritu fresco y divertido del conjunto del álbum. En «Non mi ami» prima la autoironía entre ambos; mientras que en «Ma che ci faccio qui» surge una mezcla de reggae y rimos sudamericanos, en la que se afrontar una presunta infidelidad donde ella termina diciendo: «¡No puedo soportar más este interrogatorio, madre mía, son meses que sigues con esto. Sólo he cometido una equivocación. ¡Una!». «Sono le tre» es un diálogo más reflexivo acerca de los seres humanos, y la necesidad de éstos de estar cerca y de reecontrarse. «Il bambino col fucile» tiene mucho de protesta social, ya que afronta la situación en los Balcanes. «Quando la smetteró» es, para muchos, la perla del disco, donde Mina da, vocalmente, lo mejor de sí y sin florituras; una canción sólo comparable con «Come un diamante nascosto nella neve», a dúo con Celentano.

Envidia de la Vaughan

«Si no tuviera la voz que tengo, querría tener la de aquella chica italiana», dijo una vez la gran Sarah Vaughan en Estados Unidos a finales de los 60. En aquella misma época, su compatriota Louis Armstrong la definía como «la mejor voz blanca del mundo». Un concepto, un talento, un patrimonio. Mina Mazzini. Simplemente, Mina. Y en un mundo tecnológico donde parece que, si no se graba, si no se escribe y no se publica en las redes sociales nadie existe, Mina y Celentano optan por dar que hablar provocando tan sólo como dos «simples» voces. En esta nueva aventura juntos no han querido ensalzar y disfrutar de su propio mito, sino reírse de ellos. Es así como dos septuagenarios, una vez más, piensan dar su propia lección. A ver ahora quiénes son los verdaderos adolescentes.

La voz que quiso Sinatra

Mina Mazzini (Busto Arsizio, 1940) es, sin duda alguna, la voz italiana por excelencia. «Para los italianos representa un icono a la altura de otras grandes marcas que hablan de calidad en el mundo, como Ferrari o Fellini. Mina es un patrimonio del que nos sentimos orgullosos», puede leerse en su web oficial. Frank Sinatra confesó una vez que «hubiera pagado lo que fuera» para que hubiese actuado «por lo menos una vez en los Estados Unidos». Entre sus canciones inolvidables se encuentran «Se telefonando» (1966), compuesta por el gran Ennio Morricone, «Tintarella di luna» (1960) y «Mille bolle blu» (1961). En la actualidad, aun sin aparecer en los medios de comunicación, sigue publicando álbumes inéditos. Para Italia y el resto del mundo la septuagenaria, la «signora» de la canción italiana, es más que una voz, más que un icono. Es, simplemente, Mina.

El chico de oro de los 60

Adriano Celentano (Milán, 1936) es el cantautor indiscutible de la época dorada de la canción italiana entre los 60 y 70; una mezcla entre rock, melodía y protesta. Es uno de los personajes más afamados del panorama artístico, con 60 años dedicados al mundo del espectáculo no sólo como cantante sino también como actor, director y personaje televisivo. Entre sus piezas más conocidas se encuentran «Il ragazzo della via Gluck» (1966), «Azzurro» (1968), «24.000 baci» (1961), «Il tuo bacio è come un rock» (1959), «La coppia più bella del mondo» (1967), «L’emozione non ha voce» (1999) y Per averti» (2000). Con Mina (en la imagen, ambos) alcanzó un enorme éxito musical en 1998.

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