Cultura

Del alcohol a la música: las relaciones entre Frank Sinatra y la mafia

Siempre se han sucedido los rumores alrededor de las conexiones del artista con importantes capos estadounidenses

Frank Sinatra
Frank Sinatra

Como todo artista internacional, su éxito por su talento es aún hoy indiscutible, de la misma manera que inevitables son las historias que se cuentan sobre su figura. Frank Sinatra, como muchos otros hijos de inmigrantes italianos que se fueron a vivir a Estados Unidos a principios del siglo XX, se crio entre mafiosos. Eran compatriotas, y estas conexiones, aseguran expertos de la época, le durarían al llamado “La voz” durante toda la vida. De hecho, hay mitos que aseguran que el personaje de Johnny Fontaine, cantante que aparece en “El Padrino”, está inspirado en Frank Sinatra.

Sinatra creció en un humilde barrio italiano de Nueva Jersey, época en la que sus amigos se ganaban la vida a través de la venta de alcohol, cuando aún no estaba permitido en Estados Unidos su consumo por la Ley Seca. Por tanto, al ser ofrecido este alcohol por la mafia, Sinatra ya comenzó a percibir los primeros coletazos de estas conexiones desde pequeño. De hecho, su madre, Natalina “Dolly” Garaventa, regentaba una taberna que obtenía también el acohol de la mafia, así como, se rumoreaba, una clínica de aborto ilegal.

“En la década de los cuarenta y cincuenta, antes de que la mafia perdiera el control sobre Las Vegas, era literalmente imposible para un artista no tratar con ellos”, asegura Jerry Lewis en las memorias del propio Sinatra. Y es que el artista, por ejemplo, tuvo una primera esposa, Nancy Barbato, que tenía vínculos de sangre con Willie Moretti, capo de la mafia de Nueva York y a su vez primo del famoso capo Frank Costello. Asimismo, el tío de Sinatra, Babe Garavante, fue un reconocido criminal de la época.

Frank Sinatra
Frank Sinatra

Tales eran las sospechas de las conexiones entre el cantante y estas organizaciones mafiosas que, tras su muerte -falleció un 14 de mayo de 1998-, el FBI reconoció que habían investigado al artista. Aseguraban que habían estudiado la vida de Sinatra por su posible conexión con la mafia, pues no todos los cantantes tenían la oportunidad de tocar para Lucky Luciano o Joe Fischetti. En particular, hay una historia plasmada en unos archivos del FBI -Sinatra acumuló 1.275 páginas de expediente-, que atestiguan cómo “El Padrino” se inspiró en el cantante.

Ocurrió respecto a Tommy Dorsey, músico de jazz con quien Sinatra actuó sus primeros años. No obstante, cuando éste decidió emprender camino en solitario, Dorsey se sintió traicionado y amenazó con demandarle. Fue entonces cuando alguien extorsionó a Dorsey para que aceptara liberar al cantante, a punta de pistola. Se rumorea que Sinatra pidió ayuda a Villie Moretti para realizarle a su ex compañero esta propuesta que más tarde inspiraría un pasaje de la novela de Mario Puzo.