Cultura

Romero de Torres, sin censuras

Una exposición en Valencia rescata el cuadro rechazado por "inmoral"de la la Exposición Nacional de 1906 y que representa a cuatro prostitutas que esperan a sus clientes

Una exposición en Valencia rescata el cuadro rechazado por "inmoral"de la la Exposición Nacional de 1906 y que representa a cuatro prostitutas que esperan a sus clientes

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Julio Romero de Torres pintó a la mujer morena, como dice la letra de la copla. Y lo hizo sin tapujos. De ahí que una de sus obras, "Vividoras del amor"(129,5 cm × 182,9 cm.), que representaba a un grupo de prostitutas que aguardan en un prostíbulo la llegada de clientes y que miraban sin el menor pudor al lienzo del artista, fuera tachada en su tiempo de "inmoral"y rechazada de la Exposición Nacional de 1906. Barrida de un plumazo. Una cosa es que Caravaggio, que a la postre nos pillaba más lejano,en Italia, pintara también a las rameras, borrachos o asesinos de poca monta, y otra que un artista nacido en el sur osara dar cuerpo a cuatro mujeres que ejercían la profesión más antigua.

El escándalo y la provocación acompañaron al pintor en más de una ocasión. Ahora, el lienzo descolgado a principios del siglo pasado por ser contrario a los códigos morales de la época se puede ver enfrentado a "El sátiro", de Antonio Fillol, que también se censuró en su momento, lo mismo que "Esperando",de Hidalgo, y Nana, de José Bermejo. Todos ellos eran inmorales.

El lienzo de la polémica se puede ver desde ahora en una exposición que se ha inaugurado en Valencia, gracias a la Fundación Bancaja, y que recorre de manera cronológica la obra del cordobés, que travesó diferentes etapas, del el postromanticismo, al estilo modernista y por último, desde 1907 hasta su muerte en 1930, derivando hacia un estilo inconfundible.

Romero de Torres, según el comisario de la muestra, Francisco Javier Pérez Rojas, "fue un artista provocador que mezcló lo profano y lo sagrado". Creó un universo propio que pivotaba sobre la mujer, que protagoniza gran parte de su producción. "En su obra hay una sublimación del mundo regional pero también un tratamiento de lo femenino que hace necesario romper todos los tópicos y encasillamientos que no reflejan al artista, así como una visión trágica de la vida y la fatalidad", añade el comisario.

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