«Soy cataluz o andalán»

José Manuel Lara Bosch inauguró en diciembre de 2010 la biblioteca que lleva su nombre en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra

«Soy cataluz o andalán», repetía José Manuel Lara Bosch. La familia de editores siempre ha estado en un viaje de ida y vuelta de Andalucía a Cataluña desde que José Manuel Lara Hernández partió del pueblo serrano de El Pedroso (ubicado al norte de la provincia de Sevilla) para instalarse en la Barcelona de la posguerra. De aquella peripecia vital surgió el mayor emporio editorial en español, Planeta, luego convertido, gracias a la gestión de José Manuel Lara Bosch, en el principal grupo multimedia del país.

Lara Hernández no olvidó su infancia y así se lo trasmitió a su hijo que, en estos últimos años, recordaba en alguna comparecencia pública los juegos de su infancia en el pueblo en el que había nacido su padre el 31 de diciembre de 1914.

A finales de los noventa, ese regreso a los orígenes, un empeño personal de los Lara, se fraguó en la inauguración de la sede sevillana de la Fundación Lara, localizada provisionalmente en la avenida de la Constitución, frente a la Catedral. Impulsada por la familia, la Fundación, creada en 1992, pretendía recoger y lanzar la historia y el talento, especialmente literario y ensayístico, de los creadores andaluces.

El proyecto cultural suponía además la continuación más sentimental de la aventura editorial de José Manuel Lara Hernández, que legaba en su hijo la Fundación que llevaba su nombre. José Manuel Lara Bosch inauguró, a comienzos de este siglo, la gran sede de la Fundación Lara, situada en la calle Fabiola. Una decimonónica casa palacio que rehabilitó y enlució después de una ingente tarea reconstructiva.

Esta nueva sede sirvió para aglutinar distintos proyectos. Por una parte, se estableció allí un nutrido departamento editorial, desde donde organizar el sello editorial «Fundación José Manuel Lara». A este sello pertenecen recordadas colecciones editoriales, señaladas por el cuidado en el diseño y la presencia de grandes autores andaluces. Entre estas colecciones destacan: «Ciudades andaluzas en la Historia», con títulos como «Sevilla en tiempos de Cervantes» (José Manuel Caballero Bonald), «Córdoba de los Omeyas» (Antonio Muñoz Molina), «Málaga, paraíso perdido» (Antonio Soler) o «Las rutas de la Bética» (Eslava Galán); las Guías Artísticas Provinciales de Cádiz, Sevilla o Huelva, ediciones de lujo y gran formato, que recogen detalladamente el patrimonio y la cultura de cada una de las provincias comentadas; o «Vandalia», el sello de poesía en cuyo catalogo figuran autores como Julia Uceda o Pere Ginferrer.

En la misma sede de la calle Fabiola también se ubicó la redacción de «Mercurio», la reconocida revista literaria mensual, con distribución gratuita por las principales liberarías españolas. En «Mercurio», con más quince años de historia, se señalan las principales novedades del mercado libresco y se incluyen entrevistas y reportajes con grandes autores.

La Fundación Lara se ha prodigado todos estos años en encuentros y citas. Destacan por ejemplo, exposiciones, recuerdos a autores insignes, como los Machado, citas anuales con grandes de la poesía y, en colaboración con LA RAZÓN, la organización de «Las Cenas de la Fundación», citas nocturnas y monográficas sobre el teatro, los toros o la novela en las que participaron representantes de toda España.

Especialmente interesado en fomentar el hábito lector y la cultura entre los más jóvenes, Lara puso en marcha en el curso 2013-2014 la iniciativa «Mi libro favorito», en colaboración con la Fundación Cajasol. Actualmente, está abierta la segunda edición del concurso, un certamen destinado a alumnos de 1º y 2ª de Educación Secundaria Obligatoria matriculados en Institutos Públicos de Andalucía. La propuesta fomenta la lectura entre los más jóvenes a través de la escritura de un pequeño relato –de no más de dos páginas o 3.000 caracteres con espacios–, en el que los jóvenes lectores comentan cuál es o ha sido su libro favorito.

La presencia de José Manuel Lara en Sevilla ha sido constante. El acto de mayor relevancia social y cultural de la región es la entrega, en mayo y tradicionalmente en el Patio de la Montería del Real Alcázar de Sevilla, del premio Fernando Lara de novela. El premio se instauró en recuerdo de Fernando, hermano de José Manuel, fallecido en accidente de tráfico y, cada temporada, desde 1996, ha ido ganando en preponderancia social e impacto editorial. Siguiendo el mismo esquema que para la entrega del Premio Planeta en Barcelona, para proceder a la celebración del galardón, se convoca una gran cena al aire libre en la primavera del sur, a la que acuden las principales autoridades y personalidades andaluzas. El premio, instaurado en 1996, ha contado en el jurado con intelectuales como Carlos Pujol, Antonio Prieto, Emili Rosales, Fernando G. Delgado, Carmen Posadas o Ana María Ruiz Tagle, entre otros. El «Fernando Lara» está dotado con 120.200 euros, que este año han sido concedidos a Nativel Preciado, ganadora de la XIX edición, por «Canta sólo para mí», una novela ambientada en la transición. A Preciado la precedieron, entre otros, Francisco Umbral, Sánchez Dragó, Jesús Sánchez Adalid, Silvia Grijalba, Susana Fortes, Jorge Reverte, Marta Robles, Zoé Valdés, Mercedes Salisachs, Antonio Gómez Rufo, Luis Racionero, Ángeles Caso, José Carlos Somoza, Juan Carlos Arce, Ian Gibson o Terenci Moix, el primero en ganarlo, en mayo de 1996, por «El amargo don de la belleza». En la misma ceremonia del Alcázar se entregan los premios «Domínguez Ortiz» –biografías– y «Manuel Alvar» –estudios humanísticos–.

Al premio Fernando Lara es obligado añadir el «Málaga de Novela», convocado por la Fundación en colaboración el Instituto Municipal del Libro del Ayto de Málaga, que dirige Alfredo Taján y que anualmente premia a la novela de un escritor joven, con proyección de futuro. Entre otros, han sido premiados Luis Manuel Ruiz o Eva Díaz Pérez.

Con un marcado carácter local, Lara también decidió volcarse en dos pueblos de la provincia sevillana con los que mantenía relación de vecindad. Su finca sevillana, donde él, su mujer, Consuelo García Piriz y sus hijos han pasado tantos días, está localizada en el término municipal de Mairena del Alcor, pueblo vecino de Alcalá de Guadaíra. Con los alcaldes de ambos pueblos, Antonio Casimiro Gavira (regidor de Mairena hasta mayo de 2011) y Antonio Gutiérrez Limones, actual portavoz adjunto del grupo socialista en el Senado, mantuvo una relación de amistad, que le llevó a implicarse en dos grandes proyectos culturales.

En Mairena del Alcor, Lara se sumó al impulso de «La Villa del Conocimiento y las Artes», un nuevo concepto de espacio cultural en el que tomaban especial relevancia la comunidad educativa y los ciudadanos. Sobre la parcela de 12.000 metros cuadrados de la Villa, a finales de 2007, se inauguró la «Biblioteca José Manuel Lara», en la cita, el entonces ministro de Cultura, César alabó el esfuerzo de poner a disposición del usuario 1.200 metros de estanterías con más de 90.000 títulos. Desde entonces, la Fundación José Manuel Lara ha mantenimiento y actualizado los fondos bibliotecarios con la aportación anual de 500 nuevos títulos.

En Alcalá de Guadaíra, en 2010, se instaló la biblioteca Editor José Manuel Lara, la mayor de toda la región. El proyecto del centro cultural estuvo asesorado por el educador, José Antonio Marina, que recordó la necesidad de implicar a todo el entorno para la formación cívica y cultural de las nuevas generaciones. El centro «Editor José Manuel Lara» es el mayor en número de volúmenes y en espacio dedicado a la lectura. Los 25.000 volúmenes, donados en su mayor parte por Planeta y la Fundación Lara, con los que contaba a finales de 2010 han ido renovándose y ampliándose en estos años.

A la actividad puramente cultural y literaria en Andalucía, José Manuel Lara ha añadido en las últimas dos décadas iniciativas en los medios de comunicación. De esta forma, a finales de 2006, decide redoblar la presencia y representatividad de los medios de su propiedad. En marzo de 2007se publica y amplia la nueva RAZÓN de Sevilla, que refuerza los contenidos del periódico nacional con la demanda informativa del lector sevillano. Para ello, se amplia notablemente la redacción y se incorporan firmas. El periódico se presenta en sociedad en una fiesta celebrada en la primavera de 2007 en el Hotel Alfonso XIII. A ella acuden las autoridades locales y regionales, los principales responsables de Antena 3 y Onda Cero y las principales referencias deportivas, económicas y sociales de la ciudad. Ese mismo año, Lara dota de una nueva sede a Onda Cero, desde cuyos estudios se emite el programa de referencia de las mañanas, Herrera en la Onda. La nueva sede de la radio de A3 Media se ubica en la calle San Fernando, vía principal de la ciudad, con tres plantas, los últimos adelantos y una plantilla de más de 20 personas. Del mismo modo, Antena 3 Televisión cuenta con unas nuevas instalaciones, situadas en el Parque Empresarial Vega del Rey, en Camas, y equipos de redacción y técnicos que sirven informativamente todo lo que acontece en la comunidad autónoma.

Además, en los últimos años, Lara decidió entrar en el accionariado del Grupo Joly, editor del Diario de Cádiz y Diario de Sevilla, entre otros.

José Manuel Lara se ocupaba de conocer el estado de sus inversiones mediáticas en la región y participaba frecuentemente en foros, debates y conferencias. A través de estos encuentros fue reconocido como uno de los principales impulsores del tejido económico andaluz. A comienzos de este año, el presidente de Planeta y el de Persán, José Moya, apadrinaron el proyecto «Impúlsame», una aceleradora de empresas de base tecnológica en Mairena del Alcor. La iniciativa acoge 20 proyectos promovidos por la Escuela de Organización Industrial con la financiación de Fondos Feder y municipales. De esta forma, se posibilita a 20 emprendedores el desarrollo e implantación de planes de negocio con un acompañamiento integral desde la validación del modelo hasta el apoyo contable y fiscal, pasando por el acceso a la financiación. Lara dijo entonces: «Se valorará no sólo su innovación sino su creatividad y deberán inspirarnos la confianza suficiente para llevarlos adelante. Yo siempre he sido un defensor del emprendedor. Este país necesita desarrollar proyectos nuevos y personas con ilusión para llevarlos a cabo». Unas palabras que hoy cobran especial sentido.