Literatura

¿Un boceto de la Capilla Sixtina?

Un historiador afirma haber encontrado un dibujo preparatorio de Miguel Ángel

Sería el hallazgo del año. Uno de los descubrimientos que cualquier historiador del arte desearía. Nadie dejaría pasar la oportunidad y, por eso, le debió parecer irresistible al diario «The Wall Street Journal» anunciar la aparición de un boceto de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina. Aunque prefirió ser cauto y titular como nosotros con un interrogante: «Found?» (Encontrado, en inglés). El artículo, de Kelly Crow, se centra en una entrevista al historiador Adriano Marinazzo, el cual habría encontrado estos dibujos preparatorios después de investigar durante dos veranos en el Archivo Buonarroti en Florencia. Según se lee en el diario norteamericano, esta teoría ha ganado peso entre los círculos artísticos últimamente. Una discusión que aboga por considerar la hoja de papel de un manuscrito uno de los primeros estudios que el artista habría hecho sobre la Capilla Sixtina. De ser cierto, este hallazgo arrojaría luz sobre cómo el artista entendió que debería ser el techo de dicha sala, que, más tarde, se convertiría en su obra maestra.

Junto a un poema

Adriano Marinazzo, historiador del Museo Muscarelle de Virginia, reparó en el documento hace un par de veranos. Según confiesa al diario, se fijó en el mismo porque estaba cerca de un poema que el escultor había escrito sobre las limitaciones provincianas del pueblo toscano de Pistoia. Cuando Marinazzo dio la vuelta al papel para ver sus formas geométricas, se dio cuenta de lo que estaba viendo o, al menos, de lo que pensaba que representaba. «Miguel Ángel estaba intentando esquematizar el proyecto», indica el historiador a «The Wall Street Journal». Marinazzo asegura que después se fijó en que las dimensiones de las formas correspondían a los elementos arquitectónicos de la Capilla Sixtina, encargada por el papa Julio II en 1508. Para los no entendidos no son nada más que triángulos y medias lunas. Pero, desde que Marinazzo publicó esta hipótesis en el diario italiano de arte «Commentari d´Arte» el pasado noviembre, los académicos han empezado a estudiar el boceto.

La profesora asociada de Cammy Brothers, de la Universidad de Virginia, especializada en Miguel Ángel y la arquitectura italiana del Renacimiento, considera esta teoría «muy persuasiva» y destaca que Miguel Ángel era un gran dibujante. Pero apunta también que, generalmente, destruía sus apuntes. Le gustaba guardar sólo «los perfectos o bonitos». A su juicio, «es lo que hace este boceto tan raro porque sólo algunos que muestran sus primeros pensamientos sobrevivieron». Miguel Ángel consideró el trabajo de la Capilla Sixtina un enorme esfuerzo desde el principio hasta el final. Cuando recibió el encargo, tenía 34 años y, entonces, ya estaba considerado uno de los mejores escultores de su generación. Siempre dijo que pintar no era su fuerte. Incluso acusó a sus enemigos de recomendarle para el trabajo porque querían verle fracasar.