El Boeing 787 despega en falso

Las autoridades suspenden los vuelos por problemas eléctricos un año y dos meses después de su lanzamiento. Ninguna compañía española los opera

Primero fue Japón, después Estados Unidos y horas más tarde, el resto del mundo. El rosario de incidencias que ha sufrido en las últimas semanas el Boeing 787 «Dreamliner», cuyo corolario fue el aterrizaje de emergencia que tuvo que realizar el pasado miércoles uno de estos aparatos de la compañía japonesa ANA por fallos en su batería, llevó ayer a las autoridades de aviación mundiales a suspender los vuelos de las 49 unidades ahora operativas apenas un año y dos meses después de su primer vuelo comercial. El primero en hacerlo fue el Ministerio de Transportes japonés, cuyas aerolíneas JAL y ANA ya habían decidido por iniciativa propia paralizar las operaciones del 787 ante los fallos registrados. Después le siguieron las autoridades americanas y las europeas, si bien el impacto de la medida en este continente será limitado, porque sólo la aerolínea polaca LOT, que el miércoles había hecho el vuelo inaugural entre Varsovia y Chicago, cuenta con estos aviones en su flota.

La que es una de las principales innovaciones de la aeronave y debe concederle ventaja sobre sus competidores se ha convertido, por el momento, en fuente de problemas del avión. El «Dreamliner» ha sido concebido como un avión revolucionario. Está construido con materiales compuestos que reducen su consumo y sus emisiones en un 20%, y además cuenta con un poderoso sistema eléctrico que sustituye a los sistemas hidráulicos y neumáticos, con el consiguiente ahorro de costes de mantenimiento y operación para las aerolíneas, lo que le otorga un gran atractivo en un mercado tan competitivo y costoso como el de la aviación. Este sistema está alimentado con unas baterías de iones de litio de alta capacidad, que son, precisamente, las que han causado los incidentes más graves. Una de ellas causó un incendio el pasado día 7 en un aparato de la aerolínea japonesa JAL, mientras que la estadounidense United Airlines encontró cableado mal instalado en otra batería un día después. Ahora, la autoridad de aviación americana (FAA) ha decidido abrir una investigación para averiguar dónde está el problema y ha dejado los 787 en tierra hasta que no se solucionen los problemas con las baterías. La propia Boeing colaborará en la investigación tanto con las autoridades nacionales como con las compañías afectadas para subsanar cuanto antes los problemas del aparato, si bien su presidente, Jim McNerney, aseguró ayer en un comunicado que el «Dreamliner» es «seguro».

España

Ninguna aerolínea española se ha visto afectada por los problemas del aparato, porque ninguna cuenta con ellos en su flota. Air Europa será la primera en disponer de los mismos –ha realizado un pedido de ocho–, pero no será hasta 2016. De momento, la compañía no tiene intención de anular el pedido, como tampoco la tienen British Airways y KLM-Air France.