LifeStyle

66 La 'wedding store' Mylola, nacida de la mano de cinco amigas del ámbito de la comunicación, propone productos singulares. Su se- creto son invitaciones únicas y personalizadas realizadas de for- ma artesanal por un equipo de especialistas en diseño, y cada en- cargo se desarrolla como en el ámbito de la publicidad: creando una imagen corporativa. Para el desarrollo de estas invitaciones, el equipo profesional realiza entrevistas con los novios, durante más de una hora, llevando a cabo a un exhaustivo 'briefing' con el que los creativos encontrarán la inspiración. Estas pesquisas dan como resultado la elaboración de hasta tres modelos distintos y exclusivos, y la máxima de que ningún trabajo es igual al anterior es lo que hace que los novios se emocionen al ver plasmadas to- das sus ilusiones y emociones en las invitaciones de boda. De he- cho, desde la firma defienden que la invitación es la carta de pre- sentación del enlace, y su imagen será la que nos abra las puertas al tipo de boda que han escogido los novios. MIL YUN MODELOS / Acorde con esta filosofía personalizada, hay invitaciones de mil formas distintas, tamaños y colores, desde las más clásicas a las que llevan de fondo el escudo del equipo de futbol favorito; la escrita en 'élfico' para los amantes de 'El señor de los Anillos'; la de 'Star Wars' y la del pasaje de ‘Titanic’, así como otras escritas en varios idiomas para bodas internacionales o aquellas en los que la pareja quiere hacer un guiño a su profe- sión y elige una receta médica, un plano, la portada de un diario o revista de sociedad. Además, en los últimos años, las bodas han cambiado mucho y ahora un elevado porcentaje de parejas se casa con hijos, a los que suelen darles mucho protagonismo en el enlace y también en las invitaciones. Aparte de la cartulina de la invitación, en Mylola no descuidan los sobres llegados de diversos países, las tarjetas de agradeci- miento, los 'seat maps', los meseros, las tazas para obsequiar a los testigos, las chapas, los libros de firmas, las agendas de la boda, las etiquetas, las minutas, los conos para el arroz o los pétalos de rosa, las chapas y los obsequios de los invitados… todo siguiendo la misma línea, el mismo estilo, el mismo diseño, como si de un exitoso plan de marketing se tratara. MYLOLA EN CIFRAS / Rebasando de largo las 700 bodas, Mylola dispone de un catálogo de más de 1.900 invitaciones que lucen en las estanterías de la firma como reclamo para sus clientes. Cada una de las piezas creadas por el equipo de Mylola es personali- zada y realizada desde la más pura artesanía. Cada uno de estos procesos pretende hacer del día de la boda un momento inolvida- ble para todos. La directora creativa de Mylola, Rocío Ávila, siem- pre dice: “Ver llorar de emoción a las parejas en el momento en que les muestras su invitación es la mayor recompensa de nuestro trabajo”. Mylola ha llegado para cambiar el mundo de la papelería nupcial El arte de invitar Redacción

RkJQdWJsaXNoZXIy NDE5OTQ=