A Tu Salud

en el organismo, hasta el punto de que puede ser clave en la recuperación de un paciente oncológico. «Durante el proceso del tratamientode cualquier tipode cáncer la alimentación juega unpapel fundamen- tal y todos los pacientes deben seguir una dieta sana y equilibrada, aunque es posi- ble que haya alimentos que no le sienten bien, por ese motivo se deben ajustar las necesidades a cada persona», explica Marisa Torres, oncóloga médica del Ins- tituto Oncológico Baselga (IOB). Ladesnutrición, ladebilidaddel sistema inmune, la falta de apetito, la aparición de llagas bucales o la existencia de problemas estomacales son algunos de los factores adversos con los que se topa el paciente durante el tratamiento oncológico. Sin embargo, el mayor conocimiento por estimula el crecimiento del cáncer, de prevenir daños en el ADN celular, de redu- cir el estrés oxidativo que daña las células y puede originar cáncer y de retrasar el crecimiento de las células cancerígenas». Pero casi tan importante como lo que comemos es lo que no, de ahí que los ex- pertos coincidan en la necesidad de «re- ducir el consumo de carnes rojas y proce- sadas, evitar los azúcares refinados y eliminar de la dieta los productos proce- sados, pues tienen una gran influencia a la hora de incrementar el riesgo de pade- cer algunos tipos de cáncer», puntualiza Martín. Pero la alimentación no es sólo una herramienta de prevención, sino que también puede convertirse en una pieza decisiva una vez que el cáncer hacemella compra? El consenso es total: «Resulta necesario volver a la dieta mediterránea tradicional, es decir, dar prioridad a los productos frescos y de temporada, los que se encuentran en el mercado y que no están sometidos a ningún proceso de conservación, y eso pasa por aumentar la ingesta de verduras, hortalizas, pescados, frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales, todo ello acompañado de acei- te de oliva virgen», explica Martín. EL PODER DE LOS FITOQUÍMICOS El poder «anticancerígeno» de la dieta mediterránea tiene nombre propio: los fi- toquímicos. «Son sustancias que se en- cuentran en los alimentos de origen vege- tal, como frutas, verduras, hortalizas, aunque en pequeñas cantidades, pero con gran efecto beneficioso para la salud, pues se ha comprobado que pueden actuar como inhibidoras del cáncer», asegura Fernández, quien añade que «los fitoquí- micos tienen la capacidad de estimular el sistema inmune, de bloquear los carcinó- genos presentes en la comida y bebida que ingerimos, de reducir la inflamación que como caminar al menos 30minutos al día, protege del cáncer». Con todos esos datos sobre la mesa, los expertos cada vez son más claros al con- firmar que la alimentación es una de las herramientas imprescindibles para poner un escudo al cáncer. «El aval científico ya es contundente, lo que hace posible afir- mar que desde la mesa se puede ayudar a prevenir esta enfermedad. El carro de la compra se convierte en el carro de la salud y de la vida al que debemos subirnos, pues eso está al alcance de todos», asegura Odile Fernández, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Post- grado en Medicina Preventiva y Salud Pública que ha superado en primera per- sona un cáncer metastásico. Pero, ¿qué debe incluir ese carro de la neoplasias. Es ahí donde la alimentación juega un papel decisivo en la prevención del cáncer. «Existe un gran número de tumores en los que se conoce que la dieta tiene una gran influencia, como el colo- rectal, el de estómago o el de mama en particular», confirmaMiguel Martín, jefe de Servicio de Oncología Médica el Hos- pital GregorioMarañón deMadrid, quien hace hincapié en que «ya hay evidencia científica de que la obesidad por sí misma es un factor de riesgo clave en el desarro- llo del cáncer». En estamisma línea se posiciona Laura Esquius, nutricionista y profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universidad Abierta de Cataluña, quien detalla que «según estudios de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en Europa, son atribuibles a la obesidad el 45,2%de los tumores de endo- metrio; el 42,7%de los de esófago; el 31,1% de los renales; el 27,5% de los de colon en hombres y el 14,2% enmujeres, y el 19,3% de los de páncreas. Por tanto, hay suficien- tes indicios para afirmar que evitar la obesidadyrealizar actividad física regular, RAQUEL BONILLA ● MADRID L asombradelcáncerestádetrás de cualquier persona. Sin embargo, hay argumentos para el optimismo, ya que el 40% de los tumores son evita- bles con hábitos de vida saludable que están al alcance de nuestra mano, según los últimos datos publicados esta semana por la Sociedad Española de Oncología Médica, SEOM. Tan al alcance de la mano está, por ejemplo, el abandono del tabaco, que es responsable del 33%de los tumores; redu- cir el consumo de acohol, que está detrás del 12% de los cánceres, o mitigar la obe- sidad, que provoca uno de cada 20 tipos de SALUD DESDE LA MESA ESTILO DE VIDA, UN FACTOR CLAVE de los casos de cáncer son evitables adoptando hábitos de vida saludables 40% La dieta es responsable del 9% de los tumores en general La obesidad es responsable de 1 de cada 20 tumores El tabaco de hasta un 33 % El alcohol provoca hasta un 12 % DIETA, DECISIVA EN ALGUNOS TIPOS DE CÁNCER 33% 42% 56% 11% Reduce el riesgo de padecer cáncer de Dieta mediterránea Estómago Hígado Esófago Colon Disminuye la mortalidad por cáncer 17% en hombres 12% en mujeres 15% Las recomendaciones dietéticas disminuyen el Unos buenos hábitos alimenticios reducen un de los tumores de mama el riesgo de cáncer de colon ¿Por qué una mala dieta influye en el desarrollo del cáncer? Estimula la multiplicación de células malignas Altera la flora intestinal Incrementa la inmunodepresión Aumenta la inflamación crónica 25% Fuente: Odile Fernández SALUD / ALIMENTACIÓN La evidencia científica confirma que la alimentación incide en el desarrollo de la enfermedad y mejora la respuesta al tratamiento Mantener una dieta sana previene el 40%del cáncer D O M I N G O . 4 d e F E B R E R O d e 2 0 1 8 • 12 •

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