15 ANIVERSARIO ATUSALVD

L asSociedadesCientíficas (SSCC)médicasnacencon la tomade concienciaprofesio- nal de lanecesidadde promover el conocimientocientífico comobasede suactividad. LaFedera- cióndeAsociacionesCientífico MédicasEspañolas (Facme), que agrupaa las sociedadesde las especia- lidadesmédicas legalmente reconoci- das enEspaña, cumplirá25años en 2019,mientrasque lasSSCCque la inte- gran, refiriéndonos a lasde las especia- lidadesmás clásicas, se remontan, cuandomenos, a laprimeramitaddel pasado siglo. Estamos anteunabuena oportunidadparapreguntarse cuál es lamisiónde lasSSCCmédicas, así comocuál es el papel deFacmedentro de esamisión. La principal misión de las SSCC médicas es gestionar el conocimiento específico de carácter científico- técnico, propio de cada especialidad. En ellas los profesionales se afanan en aumentar ese conocimiento mediante la investigación, difundirlo mediante la docencia y promover que la práctica clínica y la atención sanitaria se fundamenten en él. Son un pilar insustituible a la hora de trasladar la ciencia médica a la mejor toma de decisiones, tanto en el paciente individual como en las organizaciones sanitarias. No puede dudarse de la trascendencia y utilidad social de esta misión. Los cambios evolutivos del modelo de asistencia sanitaria, y especialmente la crisis que ha cuestionado la sostenibilidad de ese modelo, han tenido un significativo impacto en las SSCC, que deciden abandonar su tradicional espacio de confort, declarando un firme compromiso con la sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), posicionán- dose al tiempo como garantes de la calidad de la atención sanitaria. Facme aspira a potenciar, como MARTAROBLES La dieta de los políticos celeridad a las demandas de la socie- dad? ¿Oque aAlbert Rivera le vendrían bien probar las infusiones de melisa, tila y azahar para relajarse y controlar sus urgencias? ¿O que a Quim Torra le salvaría de ser tan malencarado y faltón incluir un par de kiwis en el desayuno para combatir el estreñi- miento? No se trata de obligar a nuestros políticos a que pasen por Master Chef, pero teniendo en cuenta eso de que «mens sana in corpore sano», ¿no de- beríamos vigilarles la dieta para evitar que sus mentes –demasiadas veces perversas– no acaben dañando las nuestras? relacionados con la nutrición, no solo he descubierto que comer biennos hace sentirnos mejor, sino también que, como señalaba Virginia Woolf en Una habitación propia, «uno no puede pen- sar bien, ni amar bien, ni dormir bien, si no ha comido bien». Como siempre he creído que quienes ni duermen bien, ni aman bien ni piensan bien suelen hacermucho daño a los demás, he llegado a la conclusión de que nuestros políticos deberían comer mejor… ¿O acaso no creen us- tedes que si Mariano Rajoy consumie- ra más antioxidantes y vitamina C, a través de cítricos y frutos rojos tendría más energía para responder conmayor nas sino casi todas las frutas yverdu- ras aseguranquenuestro estado físico seamejor yque tengamos que poner- nos lomás tarde posible en las tan admiradas como temidasmanos de los galenos. Somos loque comemos, tanto enel sentido enel que lo indicó Lucrecio, que aludía a la calidadde los alimentos ya sus efectos ennuestro organismo, como enel que lo reiteró siglosmás tardeFeuerbach, quien tirándoleundardo a la iglesiade su épocaquisodejar claroque sin comida, no sólonopodemos alimentar el cuerpo, sino tampoco el alma. Casi mil entrevistas después a toda suerte de expertos respecto a asuntos H ace quince años, cuando comencé a colaborar eneste magnífico suplementoque andade aniversario, erauna enamora- dade la gastronomía, perono tantode lanutrición. Desconocíaque aquella famosa frase deHipócrates «que tu medicina sea tualimentoy el alimento tumedicina» escondía lamejor recomendaciónposible paraunavida plena.Más alládel puroplacer quenos proporciona la comida, comer bien, de manera saludable, es lamejormanera de alejar la enfermedadde la carne y el espíritu. «AnApple aday, keeps the doctor away», dice el refránbritánico, y la realidad es queno solo lasmanza- Presidente de la Federación de Asociaciones CientíficoMédicas Españolas (Facme) FERNANDOCARBALLO Sociedades Científico-Médicas: ciencia aplicada al servicio de la sociedad TRIBUNA organización que agrupa a todas esas SSCC, que la voz científico-técnica del SNS se articule desde los profesiona- les agrupados en sus sociedades científicas. Los médicos, junto con el resto de los profesionales sanitarios, generamos valor en salud. Aspiramos a que ese valor se incremente gracias a la incorporación del mejor conocimien- to, gestionado de la manera más correcta y eficiente que sea posible. Somos servidores de la sociedad civil, en la que estamos a su vez encuadra- dos. Vivimos un momento clave. La conjunción de una decidida toma de conciencia de los valores profesiona- les, compartida por todas las organi- zaciones agrupadas en el Foro de la Profesión Médica, junto al desarrollo de nuevos paradigmas en el acceso al conocimiento y en la aplicación del mismo, nos sitúan ante una responsa- bilidad social de la que somos cons- cientes y con la que sabremos estar a la altura. Tal y como hace A TU SALUD cada semana. ¡Enhorabuena! 24 • XVAniversario ATUSALUD Domingo, 3 de junio de 2018 • LA RAZÓN

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