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SALUD / ALIMENTACIÓN La proteína CXCL14 , sintetizada por el tejido adiposo pardo, tiene capacidad de activar células con actividad antiinflamatoria, lo que genera un efecto beneficioso Mejora la diabetes UN NUEVO ENFOQUE PARA LA ENFERMEDAD 53% 36% 12% 14% 17% Por encima de su peso Padece sobrepeso Tiene Obesidad 8 de cada 10 personas obesas no reconocen su problema ESPAÑA, EN CIFRAS de los niños padece sobrepeso de los niños sufre obesidad Blanca: contiene adipocitos con una única gota lipídica y es el tipo principal presente en adultos. Se hereda de la madre Se hereda del padre TIPOS DE GRASA Mitocondria Mitocondria Núcleo Núcleo Vesícula grasa Vesícula grasa Fuente: Seedo/Ciberobn Capacidad de quemar metabolitos Reduce la obesidad Parda: contiene un gran número de mitocondrias que le dan color. Su localización es difusa y está menos presente en los adultos. El exceso de peso está relacionado con el 15,8% de las muertes en varones y el 14,8% de la mortalidad en mujeres EL RINCÓN DEMARTAROBLES -¿Qué es la grasa parda? -Para hacerlo comprensible, diría que en una calefacción de carbón, la grasa blanca serían los montones de carbón, mientras la parda sería la máquina que quema ese carbón, generando energía. Las dos son necesarias, pero no hace falta tener gran- des montañas de carbón (grasa blanca) para que la caldera (grasa parda) funcione y genere la energía necesaria. -¿Qué papel juega la proteína CXCL14? -La grasa parda sintetiza la proteína CarlosBallesta EspecialistaenObesidadyDiabetesdelH.Ruber Inter. «La grasa parda tiene un efecto antiinflamatorio en el organismo» CXCL14, lo que activaría las células que bajan la inflamación tisular. -Esta proteína se relaciona con la pro- gresión de tumores, ¿verdad? -Sí, por su efecto beneficioso sobre el siste- ma inmunitario. Pero todos estos concep- tos innovadores se encuentran en vías de investigación incipientes. En la cirugía de la obesidad, al variar la proporción de grasa parda frente a grasa blanca (esta es la que se pierde tras la cirugía) hemos visto que se cura la diabetes y enfermeda- des metabólicas, pero hay otros muchos factores hormonales-intestinales que te- nemos que definir cómo interactúan, tras la cirugía y qué papel juegan además de la pérdida de peso. -¿Cómo se pueden aprovechar las bon- dades de la grasa parda y protegerse de su parte nociva si es que la tiene? -Aumentando la proporción frente a la grasa blanca (grasa mala). Hay que recor- dar que el tejido adiposo pardo tiene un efecto energético similar al músculo, una personamusculada, generalmente es una persona sana. -¿Es cierto que el gen de la obesidad se hereda del padremientras que el gen de la grasa parda procede de la madre? -Se necesitan amplios estudios genéticos, aún pendientes, para poder corroborar este aserto. Un estudio español confirma que el tejido adiposo marrón segrega una proteína capaz de mejorar las patologías metabólicas La grasa «buena» frena la obesidad L a obesidad es el enemigo público númerouno pues, según las esta- dísticas, el 53% de la población española está por encima de su peso. Con este negro telón de fondo, la in- vestigación no cesa. Lo último en llegar esta semana es un hallazgo procedente de un equipo investigador del Instituto de Biomedicina de laUniversidad deBarcelo- na (IBUB) y del Centro de Investigación Biomédica enReddeObesidadyNutrición (Ciberobn) dirigidopor el catedráticoFran- cesc Villarroya que describe, por primera vez, el papel que juega la llamada grasa parda, convertida en órgano capaz de sin- tetizar la acción beneficiosa de la proteína CXCL14 sobre enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes. Hasta elmomento se conocía la existen- cia de dos tipos de grasas diferentes: «La denominada blanca se dedica a almacenar el exceso de grasa que consumimos, mien- tras que la parda (porque así es su color) tiene un alto contenido en mitocondrias y su función es metabolizar la grasa para obtener energía», explica Francisco Tina- hones, presidente de la SociedadEspañola para el Estudio de laObesidad, Seedo. Bajo esta premisa, los investigadores liderados por Villarroya han logrado dar un gran paso en el conocimiento de la obsesidad, ya que su descubrimiento, publicado en la revista científica «CellMetabolism», apor- ta un nuevo concepto: «Cuando logramos RAQUEL BONILLA ● MADRID que la grasa parda se active, ésta ejerce un papel protector frente a la obesidad y la diabetes. La idea previa que se tenía es que elloesdebidoaque lagrasaparda“quema” glucosaparaproducircalor(termogénesis), o sea, quema calorías y drena glucosa de la circulación para ello, lo que deriva en un efecto anti-obesidad y anti-diabetes. Pero hace tiempo que sospechábamos que ello no era suficiente para explicar los potentes efectos beneficiosos de la grasa parda activa. Lo que hemos descubierto ahora es que la grasa parda, al activarse, libera la proteína CXCL14 y estamolécula pasa a la sangre y activa el proceso de “pardeamiento” de la grasa blanca, con- virtiendo ésta en parda», explica Villarro- ya, quien detalla de forma más coloquial que «cuando la grasa parda se activa, no se conforma conhacer su trabajo (quemar) sinoqueademásenvíaunmensaje(CXCL14 es elmensajero) al conjuntodel organismo diciendo: “Ayudadme a quemar, ésta es la tarea ahora!”, lo que amplifica los efectos beneficiosos de la activación de la grasa parda al conjunto del organismo». A esto se suma, además, un reciente estudio liderado por el departamento de Biología Molecular de la Universidad del Sur deDinamarcay laUniversidadMédica deVienaque analiza el papel de la genética en el desarrollo de la obesidad a través del estudio del gen H19. Tras análisis exhaus- tivos en ratones y en humanos obesos han visto que la tendencia a desarrollar grasa parda se hereda de lamadre, mientras que la propensión a tener más grasa blanca procede de la herencia paterna. «Este es- tudio es muy interesante pero se trata de algo experimental en modelos animales y no está comprobado que ocurra igual en humanos. Sin duda, abre una nueva puer- ta para investigar, pero queda mucho tiempo para que se pueda convertir enuna realidad para el uso de los pacientes», ad- vierte Tinahones, quienmatiza que «se ha estudiado la genética de la obesidad con mucha profundidad y aunque hay algunos pequeños hallazgos, en mi opinión este tema es un poco frustrante porque en la génesis de la obesidad los factores ambien- tales (alimentación, ejercicio, temperatura, etc…) ganan por goleada a la genética». INFLUENCIAGENÉTICAYAMBIENTAL En esa línea se sitúa Jaime Ruiz Tovar, ci- rujano general y del aparato digestivo, quien asegura que «la obesidad tiene un potente componente genético, lo que justi- fica por qué de dos personas que comen la misma cantidad de comida y realizan simi- lar actividad física, una es delgada y la otra tiende a tener sobrepeso u obesidad, aun- que el componente ambiental resulta deci- sivo». Mientras se descifra el gran enigma que ponga solución al problema, un recien- te estudio publicado por la Universidad de Miami ha observado que la técnica basada en la neuroestimulacióndel dermatomaT6 (que estimula los receptores sensitivos de un segmento de la piel del abdomen y a través de un reflejo artificial se reduce el apetito) produce un descenso de grelina (la hormona del apetito) en sangre y reduce la glucosa y los triglicéridos enmayormedida que si se realiza sólo dieta. «Esto hace que este tratamiento se esté popularizando también fuera de nuestras fronteras, ac- tualmente ya se realiza también en EEUU, Francia y Holanda», asegura Ruiz Tovar, quien desarrolló esta técnica en 2012. GONZALOPÉREZ D O M I N G O . 2 3 d e S E P T I E M B R E d e 2 0 1 8 • 12 •

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