El dardo de Zidane a los que le criticaban

El francés se acuerda de lo que se decía del Real Madrid tras la derrota en Mallorca

La Liga Santander - Deportivo Alaves v Real Madrid
Zidane, en el banquillo de MendizorrozaVINCENT WESTReuters

«Había que tener paciencia, no es que hayamos cambiado, es que ahora todos estamos mejor», decía Zidane después de la importante victoria ante el Alavés. Lo que parecía el fin del mundo el 26 de octubre en Son Moix no era para tanto, visto el despliegue de intensidad y trabajo del Real Madrid ayer. Desde la última derrota ante el Mallorca han pasado ocho partidos, con seis victorias, dos empates y sólo cuatro goles en contra. Ya avisaba el técnico cuando arreciaban las críticas que había que esperar y seguir trabajando, porque el margen de mejora era muy amplio. Ahora, el Madrid mira la Liga desde el liderato, a la espera de que Atlético, Barça, o los dos, se dejen puntos hoy en el partido del Metropolitano.

«Sabemos que en estos estadios es complicado jugar al fútbol. Lo hicimos con personalidad en un campo pequeño. Hace un mes nos decían de todo, pero nosotros tenemos que seguir con tranquilidad, trabajando bien, porque queda mucha temporada», insistía Zizou, que sabe mejor que nadie cómo cambia la dirección del viento dependiendo del resultado. Su vestuario no se siente tan bueno ahora ni tan malo cuando los rumores apuntaban a Mourinho como sustituto para el banquillo si seguía la mala racha. Entonces y hoy, ZZ sigue a lo suyo, con su discurso y su plan, que incluye ampliar cada vez más el abanico de futbolistas que participan. Un cambio por línea hizo en Mendizorroza, con la novedad de Areola en la portería y de Militao en defensa. «Los dos forman parte de esta plantilla y están entrenando bien. Las rotaciones no cambian la dinámica del grupo y esto es lo importante para mí», confirmaba el técnico.

El Real Madrid tiene ahora seis días de descanso hasta la visita del Espanyol al Bernabéu y arrancar un mes de diciembre en el que llega el clásico. Y ya lo dice Zidane, antes y ahora, «tranquilidad».