«I love you», Julen

Mallorca - Sevilla
El entrenador del Sevilla Julen Lopetegui, durante el partido ante el RCD Mallorca, correspondiente a la decimoctava jornada de La Liga Santander que se disputa en el estadio de Son Moix en Mallorca.Cati CladeraEFE

Si hace un año por estas fechas me llegan a decir que Julen Lopetegui sería el próximo entrenador del Sevilla Fútbol Club, habría soltado una carcajada de las gordas y habría dicho incluso que prefería la vuelta del nefasto Montella antes que al ex seleccionador. Y el 200 por ciento de los sevillistas pensábamos exactamente igual. Pero todo esto cambia en el momento y hora en que a nuestro director deportivo no se le ocurre otra cosa que decidir que el entrenador del nuevo proyecto del equipo hispalense sea el entrenador guipuzcoano. Las decisiones de Monchi para el sevillismo van a misa y no se discuten. Esta última, a regañadientes, pero tampoco se puso en duda.

Trabajo y trabajo Antes, el club se desprendió de dos referentes como Sarabia y Ben Yedder, para traer a 13 jugadores nuevos. Con todo por construir y la afición expectante, Lopetegui se puso a trabajar, trabajar y trabajar para meterse al sevillismo en el bolsillo. ¡Y bien que lo ha conseguido! Nos ha devuelto la sonrisa y la ilusión. Con Julen volvemos a coger la calculadora y contamos los puntos que nos separan de los Madrid y Barcelona. Con Lopetegui no hay conflictos internos, nuestro equipo ha vuelto a jugar al fútbol, es de nuevo respetado en un terreno de juego y, lo que es más importante, volvemos a tener personalidad e identidad.

Un equipo grande Con lo que yo he criticado a Lopetegui, soy el primero en dar un paso al frente y reconocer mi error. Levanto la mano y le doy las gracias a nuestro Monchi y a nuestro Pepe Castro. Las bases de otro Sevilla Fútbol Club grande están sentadas. Estoy encantado de que el técnico vasco lleve las riendas del equipo y ojalá se quede muchos años para que sea él quien nos lleve de nuevo a tocar plata mientras prolonga muchos años ese idilio entre técnico, equipo y afición. Desde aquí, quiero despedir el año en rojo y blanco con una frase: «I love you», Julen.