Fútbol

El efecto Vázquez y el milagro de Riazor

El Deportivo sumó ante el Cádiz su cuarto triunfo consecutivo y los gallegos ya están más cerca de la salvación

Fútbol/Segunda.- El Cádiz, contra el 'efecto Vázquez' y el acecho del Almería
Fernando Vázquez, entrenador del Deportivo de la Coruña, en rueda de prensa RC DEPORTIVO 17/01/2020 RC DEPORTIVO

Fernando Vázquez se volvió loco en la banda con el gol de Sabin Merino. El ex futbolista del Leganés, que aterrizó en el club en este mercado invernal, volvió a ver puerta y su tanto fue decisivo para que los gallegos se impusieran al Cádiz y sellaran su cuatro triunfo consecutivo en Liga. “El sí se puede” volvió a sonar con fuerza en las gradas de Riazor y Fernando Vázquez, que ha logrado resucitar a un equipo que en las veinte primeras jornadas sólo había sumado una victoria, volvió a recorrer la banda. El milagro está más cerca.

Sólo quedan nueve. Fernando Vázquez tiene claro que si el Dépor quiere mantener la categoría, el equipo necesita sumar los mismos triunfos que partidos le queden en casa. Por el momento las cuentas le salen al técnico gallego y Riazor ha vuelto a ilusionarse con un equipo que cada vez está más cerca de la salvación. Si hace apenas un mes el mundo del fútbol comentaba con tristeza la situación de uno de los históricos de nuestro fútbol, hoy el Dépor no sólo no es colista si no que ya le planta cara a los de arriba. El Cádiz, que podría perder el liderato, vivió en sus propias carnes cómo se las gasta el nuevo Dépor de Vázquez.

Ya lo dijo Fernando en su regreso al banquillo blanquiazul. El entrenador que consumó el ascenso de los deportivistas a Primera y uno de los más queridos por la afición, quería un equipo rocoso, sólido, al que costase hacer daño y cortar de una vez por todas esa sangría de goles en contra. A día de hoy y cuando no se ha cumplido ni un mes de su llegada, el efecto Vázquez se está haciendo notar y en los últimos cuatro partidos el Dépor sólo ha recibido dos goles. Los mismos que solían encajarles en cada choque.

“Celebré el gol como hay que celebrarlo, soltando el corcho de la botella y saliendo del banquillo. Me costó una amarilla, pero nada importante”, explicó Fernando Vázquez después del triunfo ante el Cádiz. Y es que con Fernando el espíritu de la salvación ha vuelto a Riazor. “Sí se puede”.