Se transforma en Champions

REAL MADRID / CELTA DE VIGO
El delantero del Celta, Santi Mina (c), celebra el segundo gol del equipo gallego durante el encuentro correspondiente a la jornada 24 de primera división que han disputado esta noche frente al Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu en Madrid. EFE/Rodrigo Jiménez.Rodrigo JiménezEFE

El Real Madrid se dejó el liderato con una dolorosa derrota (la segunda en la presente Liga) en su visita al campo del Levante. La semana grande comenzó de la peor forma posible pero… esto es el Madrid. Toca levantarse y preparar con todas las garantías el doble compromiso de Champions ante el City y en Liga el Clásico frente al Barça. Contra el Levante los merengues no solo perdieron los tres puntos y el primer puesto de la tabla, sino también a Hazard. Los presagios sobre la lesión del belga se cumplieron y va a ser una baja de gran calado ahora que había vuelto para el tramo decisivo de esta temporada.

La atmósfera del Bernabéu

Ante estas perspectivas, Zidane y los suyos deben afrontar con entereza, personalidad y confianza esta semana tan exigente, donde se puede jugar gran parte del año. Primero nos visita el City, posiblemente la eliminatoria estrella de los octavos. En mi opinión, el Madrid debe hacer valer su hegemonía en su competición favorita y aquí, en su territorio histórico, tiene que encontrar el mejor antídoto contra estos últimos tropiezos. El miércoles necesitamos esa atmósfera única que se genera en el Bernabéu en esas noches mágicas de Champions. El calor y el aliento de nuestra extraordinaria afición están más que garantizados.

La mejor vitamina

El duelo contra los de Guardiola debe ser un punto de inflexión para remontar el vuelo y seguir luchando por los dos máximos trofeos que siguen juego. El Madrid empieza en estos octavos como líder del ránking UEFA, encabezando la clasificación desde la temporada 2013-14. Y en sus vitrinas lucen 13 trofeos de la competición reina. La mejor vitamina para levantarse y dar el primer golpe sobre la mesa.

Lo dicho, esto es el Real Madrid. Solo me queda acabar con el grito de guerra:

¡Vamos Real!