El Bayern y el Hoffenheim juegan 15 minutos de «tregua» como protesta contra los radicales

Un sector de la afición del Bayern de Múnich, desplazado a Hoffenheim, comenzó a insultar al dueño del equipo rival. En los últimos minutos, ambos equipos se pasaron el balón entre sí sin atacar

Chelsea FC vs Bayern Munich
Imagen de un sector de la afición del Bayern en la pasada jornada de ChampionsNEIL HALLEFE

Más allá del abultado resultado con el que los muniqueses solventaron su compromiso liguero, por 6-0 ante el Hoffenheim, en el que Coutinho firmó un doblete, el último cuarto de hora acapararía todo el protagonismo.

En el 77 se interrumpía el partido. La afición del Bayer desplazada hasta Hoffenheim comenzó a encender bengalas y mostrar pancartas ofensivas contra el dueño del club, Dietmar Hopp, que obligó al árbitro a aplicar el «protocolo antiracismo». Incluso, el propio David Álaba y el entrenador del conjunto bávaro, Hansi Flick, se acercaron a ese fondo para pedir el cese de los insultos. En una de las pancartas se leían términos como «hijo de puta», dirigidos al dueño del equipo rival.

Los insultos, estarían motivados por la «supuesta» creación de un equipo artificial en una ciudad como Sinsheim, de sólo 35.000 habitantes.

El partido se reanudó 10 minutos después de que Rummenigge y Hopp saltaran juntos al campo. Ambas plantillas también decidieron «hermanarse» durante los últimos minutos y se pasaron el balón hasta el pitido final, sin ninguna intención de atacar la portería rival.