Cara a cara: ¿Son un escándalo los arbitrajes y el VAR a favor del Barça?

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La Liga Santander - FC Barcelona v Real Sociedad
Messi protesta al colegiado tras ver la amarillaALBERT GEAReuters
Alfredo Duro: Sí, imposible ganar la liga así

«Toco la pierna de Varane por mala suerte, no es penalti». ¿Te acuerdas, querida Carme? La pronunció Lenglet tras su penalti escandaloso durante el Clásico del Camp Nou en la primera vuelta. El mismo en el que Rakitic le agarró de la camiseta para que Hernández Hernández, uno de vuestros muchos árbitros de cámara, se tragara el segundo penalti favorable al Madrid. Pero lo grave no es el propio y sospechoso error sino la aceptación del barcelonismo y sus círculos de influencia para entender cosas como las de Lenglet. ¿Mala suerte? Penalti y punto. Vuestras interpretaciones de la ley arbitral son tan abusivas que sonrojan a cualquiera de los rivales del Barça y, frente a la Real, en un partido que os retrató futbolística y arbitralmente, volvió a suceder.

Escándalo

Lenglet debió ser expulsado el sábado por dos amarillas indiscutibles. Tan indiscutibles como el fuera de juego de Vidal en la jugada que acabó en el esperpéntico penalti que Martínez Munuera señaló por una acción que jamás se hubiera atrevido a tomar en el área contraria. Es escandaloso, Carme, y deberías avergonzarte de la deriva tan apestosa que este asunto ha tomado desde aquellas famosas declaraciones de un directivo azulgrana, Alfons Godall, que delatan y definen el control arbitral que el Barça ejerce desde 2004: «Las buenas relaciones con la Federación y el Comité de árbitros nos ayudaron». Blanco y en botella. Y así seguimos.

Todo OK

Será milagroso que el Madrid pueda ganar esta Liga porque, como el resto de equipos, juega en desventaja. Nadie se explica la escandalosa diferencia de amarillas, expulsiones, penaltis a favor y en contra con las que el Barça avasalla. Inadmisible. Como aquellas dos ligas de Tenerife. Como el atraco de Ovrebo al Chelsea. Igual que lo de Aytekin al PSG… Todo OK.

Carme Barceló: No, el reglamento iguala ya a todos

Me resulta tremendamente curioso, por no decir otra cosa, que al otro lado de esta columna escriba un compañero sobre supuestas ayudas arbitrales al Barça. Y digo esto porque la historia, la escrita y vivida en blanco y negro y en color, es una auténtica bofetada de realidad a los que como tú acusáis al estamento arbitral de favorecer al eterno rival. ¡Qué bien habéis vivido, querido Alfredo! Si tú te remontas a Alfons Godall, yo puedo ir desde Guruceta hasta el gol anulado a Luuk de Jong hace unas semanas. Es muy gracioso leer que el Real Madrid sería líder sin el VAR. Ahí tienes la demostración de un pasado vergonzoso y presente riguroso. El sábado, en el partido disputado en el Camp Nou, se aplicó el reglamento, algo a lo que el club blanco no está acostumbrado. Al Barça le pitaron un penalti que lo era y le anularon un gol que no lo era por fuera de juego. Es la nueva era del fútbol, Duro. La ley. Actualízate.

Ponen al Madrid en su sitio

Ya que tiras de memoria recordando a un exdirectivo del Barça del que casi nadie se acuerda, te diré que una de las etapas más vergonzantes para el fútbol mundial fue el invento del «Villarato». Recurristeis a él a la par que el Barcelona de Pep Guardiola y Leo Messi iba colocando baberos entre el respetable. Lo que no era capaz de resolver aquel Real Madrid en el campo, lo desacreditaba en los foros, entornos y organismos. Empezaba a ponerse a cada club en su sitio. Y en ello estamos. El reglamento empieza a ser igual para todos.

Dejad de llorar, por favor

Penalti señalado a Arturo Vidal en Granada. Otro a Lenglet contra el Betis. Sin intención, sí, pero esos brazos y manos en posición antinatural ahora se sancionan, apreciado Alfredo. No me remonto a la prehistoria: ha sido esta misma temporada. Dejad de llorar, por favor te lo pido.