Fútbol

Por qué Diego Costa es el delantero de Simeone

Ha marcado los mismos goles después del confinamiento que antes del encierro

Atletico Madrid's training session
Diego CostaATLETICO MADRID HANDOUTEFE

La suplencia ante el Alavés quizá sólo fuera una muestra de confianza de Simeone en Diego Costa. El próximo partido del Atlético, el martes, es en el Camp Nou contra el Barcelona y, entonces, el Atlético necesitará al hispanobrasileño a pleno rendimiento. Porque Costa –así, con el apellido, se refiere siempre a él el Cholo– es el delantero del preparador rojiblanco.

Lo fue en su primera etapa y lo sigue siendo en la segunda, aunque parezca peleado con el gol. Ningún atacante ha interpretado como él el juego que quiere Simeone. En los primeros tiempos del Cholo, Falcao parecía insustituible y Diego, condenado a ser un actor secundario. Pero Costa ocupó el lugar del colombiano, metió sus goles y el Atlético ganó la Liga.

Simeone siempre ha querido a Diego Costa, persiguió su regreso cuando se marchó al Chelsea e incluso ahora que sus marcas goleadoras nada tienen que ver con las de su primera época, sigue siendo su preferido. Fue a buscar a Morata al Chelsea para hacer uso de ese particular puente aéreo que tendió el Atlético con el equipo londinense, pero el Cholo entiende a sus delanteros como complementos. Morata le da el área, Diego Costa, el estilo.

«Con el correr del tiempo podrán convivir», reconocía Simeone antes del regreso del campeonato. Morata es el remate de primeras; Diego Costa, el trabajo en las bandas para dejar los espacios que aprovechan sus compañeros. Por eso ha encontrado en Llorente a su mejor socio y Simeone procura que coincidan en el campo. Diego le dio un gol en Pamplona y Marcos se lo devolvió ante el Levante, aunque fuera Bruno, el defensa del equipo valenciano, el que acabara empujando la pelota hacia la portería.

Cuando juegan juntos se entienden porque Llorente es capaz de aprovechar sus recursos físicos para correr por el costado y poner balones en el área para que remate Costa y de llegar al remate cuando el hispanobrasileño se arrima a la banda para que sus compañeros ocupen los espacios que él deja libres.

La sociedad que forma con Llorente ha aumentado el valor del delantero para su entrenador. Su entendimiento ha surgido de manera no forzada. Costa fue el sustituido cuando Llorente entró en el campo en Anfield en el partido que marcó su despegue como jugador rojiblanco.

A Diego Costa sólo le faltan los goles para terminar de convencer a Simeone de que él es su delantero. Esta temporada sólo ha marcado cuatro goles en 28 partidos, todos en Liga, pero ha empezado fuerte tras el desconfinamiento. Metió dos en los trece primeros partidos de Liga que disputó –se perdió muchos por una lesión– y ya ha metidos dos más desde que el fútbol retomó la actividad, a pesar de que no ha completado ningún partido.

Sigue estando muy lejos de los registros de la temporada en que el Atlético fue campeón de Liga, para lo que Diego aportó 27 goles, 36 entre todas las competiciones. En las tres temporadas de su segunda etapa como rojiblanco suma sólo 16 goles, contados ya los cuatro de este curso.

Pero Simeone mantiene la confianza Diego Costa, que además, es un valor en el vestuario. Lejos quedan sus primeros años como rojiblanco, en los que acostumbraba a regresar de las vacaciones tarde y con kilos de más. Él echaba la culpa a la cocina de su madre mientras pedía a los fotógrafos que obviaran la barriga en sus disparos. Pero cuando el Cholo estaba dispuesto a descartarlo se encontró un jugador que «volaba» en los entrenamientos.

Ese recuerdo es el que mantiene vivo Simeone, además de que no ha encontrado un delantero que interprete sus ideas como él. Los problemas extradeportivos no han conseguido distraerle. Ya arregló sus cuestiones con Hacienda y no se plantea nada más allá del Atlético, ni marcharse a otro lugar ni regresar a la selección. Contó con la confianza de Luis Enrique en sus primeras convocatorias, pero nunca llegó a jugar. Desde que abandonó la concentración por su paternidad pero siguió entrenando con el Atlético sólo pertenece al Cholo.