Vicente del Bosque: “Me he dado cuenta de que hicimos cosas bien”

El día 11 se cumplen diez años del gol de Iniesta que dio a España su primer Mundial. Vicente del Bosque repasa el mayor triunfo del fútbol español. Habla de Villar con cariño y de la unidad en la celebración

Vicente del Bosque (Salamanca, 1950) disfruta ahora del fútbol como espectador con la misma naturalidad con la que participó de los mayores éxitos del fútbol español. El próximo sábado se cumplen 10 años del triunfo en el Mundial de Sudáfrica, de la explosión de alegría que significó el gol de Iniesta y que sacó al país a la calle para festejar un éxito único en la historia del fútbol español. El ex seleccionador ha aprovechado el confinamiento para ver los partidos que llevaron a España a ganar su primera estrella y ha sacado la conclusión de que él y su equipo hicieron las cosas bien. Como si hubiera alguna duda.

–¿Qué sensaciones tiene al ver ahora esos partidos?

–Cuando veo un partido con tiempo de distancia no me gusta mucho, pero los he visto con la sensación de que habíamos hecho cosas bien, de que habíamos hecho bastantes cosas bien. Y de esas cosas salió ese resultado.

–En ese momento ¿lo vivía con nervios? Transmite sensación de mucha tranquilidad.

–No, no, qué va. Soy muy nervioso y me preocupa cumplir con la responsabilidad y hacerlo bien. Y eso te lleva a estar incómodo y a veces con una reacción física incontrolable. Pero es bueno, yo creo, mantener ese equilibrio emocional ante la victoria y ante la derrota. No podemos ver el fútbol sólo como ganar. Hay que educar a la gente en la derrota, que forma parte también de lo que es este maravilloso juego.

–¿Parte de la responsabilidad es no transmitir ese nerviosismo?

–Lo primero que hay que transmitir es conocimiento del rival y saber lo que tenemos que hacer nosotros. La parte emocional era muy importante para que todos supiéramos el torneo tan histórico que teníamos por delante. Jugar una final no sabemos cuándo va a llegar.

–¿Se sentían presionados, con la obligación de ganar?

–Sabíamos lo que se decía antes de empezar el campeonato, que íbamos a ser campeones del mundo, pero no nos lo creíamos o no debíamos participar de eso. Sabíamos que era muy difícil. Para ganar hay que tener ese golpe de suerte que nosotros tuvimos.

–Favoritos y derrotados en el primer partido contra Suiza. ¿Cómo gestionó aquello?

–Fueron días en los que tomamos las decisiones justas, yo creo. No nos escondimos y buscamos soluciones. Y no cambiamos para nada ni dimos un giro a lo que habíamos hecho hasta entonces, lo que nos había llevado al Mundial. Fuimos justos en cuanto a la valoración. No al acabar el partido pero sí al día siguiente nos dimos cuenta de que no habíamos jugado tan mal. Jugamos prácticamente con los mismos jugadores salvo Torres por Silva y Andrés, que estaba lesionado. Con los demás repetimos y fue parejo el discurso que les dimos a ellos de que no habíamos jugado tan mal y lo que hicimos luego, que no cambiamos a medio equipo. Si dices una cosa y haces la otra, mal asunto.

–Sin embargo, fue uno de los partidos que mejor jugó España en aquel Mundial.

–El resultado marca mucho todas las opiniones. A nosotros nos cambió todo perder de manera inesperada y creo que reaccionamos bien y sobre todo los jugadores después de la derrota. Se nos había ido toda posibilidad de error.

–Y tuvo que salir a defender a Busquets.

–Sí, lo hice convencido de lo que decía. Creía mucho en ellos y ahora que lo he visto con distancia, viendo los partidos del Europeo y del Mundial en el confinamiento me he dado cuenta de que hicimos bastantes cosas bien y una de ellas yo creo que fue insistir con eso. Pero nunca se sabrá qué hubiera pasado si hubiéramos jugado de otra forma, seguramente hubiéramos ganado con más holgura. Nunca se sabe. Pero sí es verdad que para nosotros fue una pareja muy importante la que formaron Busquets y Xabi Alonso.

–¿Fue el cambio táctico más importante respecto a la selección de Luis?

–Sí, ninguno de los dos jugó el Europeo. Xabi Alonso sí, pero no era titular. El equipo se sentía cómodo con Xabi y con Sergio, se alternaban bien los dos en esa posición, los dos tienen sentido de equipo y para nosotros era vital que hubiera buena distancia con los defensas, que hubiera buena distancia con los delanteros. Ellos dos eran los que manejaban el equipo, eran muy importantes y fuimos ahí un poco tercos.

–¿Qué pasó con Silva, que desapareció de las alineaciones después del primer partido?

–Es uno de mis preferidos y lo tengo que decir, pero en aquel momento buscamos una solución más ofensiva con Torres y Jesús Navas, teníamos que abrir el campo. Pero defenderé siempre a Silva, que ha sido uno de los héroes que hemos tenido.

–¿Fue muy difícil gestionar un equipo que venía de ser campeón con jugadores «tocados» como Iniesta y Torres?

–Nos la jugamos con ellos, eran dos jugadores muy importantes para nosotros e hicimos todo lo posible por llevarlos. Podía haber salido mal y haber metido la pata, pero lo hicimos con todas las consecuencias y valorando todo lo que teníamos detrás, que también era mucho.

–¿Cómo le recibieron los jugadores después de ganar la Eurocopa con Luis?

–Yo creo que no tuvimos nunca problemas. Además yo les hice ver que no debían perder el afecto que tenían al anterior seleccionador. Que era un compañero más y me alegraba y que ojalá conmigo terminaran igual, tuvieran también ese sentimiento de afecto a un seleccionador, que es lo mejor para todos.

–¿Alguna vez llegó a pensar que se debió ir después de la Eurocopa de 2012?

–No, no, no. Qué va, no lo he pensado nunca. Si hubiera pensado así cuando ganamos la primera Copa de Europa con el Madrid nos hubiéramos ido. Y no nos fuimos. Y si nos hubiéramos ido después de ganar el Mundial seguramente hubiera venido otro y hubiéramos ganado igual, pero yo creo que estábamos todavía en disposición de ayudar a la selección. Sabíamos que lo más normal era que no ganáramos, pero nunca se me pasó por la cabeza la idea de irme.

–¿Fue muy importante la figura de Villar?

–Pues no lo sé, pero yo creo que fue un hombre que cuidó al fútbol aficionado, al fútbol profesional, que nosotros le tenemos un gran aprecio y a mí particularmente me ha sabido mal todo lo que le ha sucedido. Ha defendido el fútbol español de una manera extraordinaria.

–Lo que sí creó la Federación fue un modelo de trabajo.

–Y dio muchas titulaciones de entrenadores y dio una buena formación y eso ha repercutido, y se cuidó el fútbol menor y se cuidó mucho el fútbol femenino. Esto no ha aparecido de la noche a la mañana, las cosas no suceden de un día para otro. Hay algo que se ha hecho bien en el fútbol profesional, en el fútbol aficionado, en el fútbol femenino. Y lo dice alguien que no está en la Federación ni tengo ningún interés nada más que en decir lo que me parece que es justo.

–¿Ser presidente de la Federación nunca se le ha pasado por la cabeza?

–No, no, no.

–¿Ni ser secretario de Estado?

–No, ni nadie me lo ha ofrecido. Fue una conversación con el presidente en ciernes, porque todavía no era presidente. Y hablamos de lo que quería él y yo no quería, porque yo no quiero entrar en política. Ni tengo vocación ni tengo formación para un cargo así.

–Aquel triunfo prácticamente unió al país. ¿Qué piensa cuando ve que ahora las banderas se usan para otras cosas?

–En aquel momento era lo que tocaba y nada más, no pensábamos que nosotros íbamos a unir a todo el mundo, pero fue un momento de alegría para todos los ciudadanos.

–La celebración con su hijo Álvaro, ¿fue lo mejor de ganar el Mundial?

–Todo, como lo de Busquets, todo espontáneo. Las cosas salen bien cuando se hacen con el corazón y con naturalidad. Y hay momentos en que me alegro de que fuera así porque de cara a muchísima gente que tiene chavales con discapacidad intelectual creo que fue positivo, y trasladar al mundo esa imagen yo creo que es bueno para todos.

–Sigue haciendo falta concienciar sobre muchas cosas. El racismo, por ejemplo.

–Sí, claro, pero fíjate en el recorrido que hicimos por Madrid cuántos extranjeros había. Yo me quedé enganchado al ver cuántos extranjeros que viven en España lo disfrutaron como un español más, de todos los colores, y eso es extraordinario.

–En aquellos días no era raro ver en los balcones banderas españolas al lado de banderas ecuatorianas o colombianas.

–Como tiene que ser porque, nosotros también hemos sido emigrantes y familias nuestras han estado fuera ganándose la vida, con lo duro que debe de ser eso. Y nosotros tenemos la obligación de tratarlos bien a todos.