Florentino Pérez: 20 años de la revolución

El 16 de julio del 2000 ganó las elecciones del Real Madrid. Cambió la entidad y cambió el fútbol. Había que hacerse global para poder competir

El 16 de julio del 2000 teníamos 20 años menos y creíamos que podíamos, como siempre que tienes 20 años menos, cambiar el mundo. O al menos una parte del mundo. Que aún había tiempo de hacer nuestra revolución. Lo que nos sucedió a casi todos fue que luego se nos pasó.

Fue un 16 de julio del 2000 cuando Florentino Pérez fue ganó las elecciones a la presidencia del Real Madrid.

Y sí, llevó a cabo una revolución.

Hasta ese día, creía Lorenzo Sanz que la segunda Copa de Europa le iba a dar la presidencia del Real Madrid casi de manera automática. Pero las certezas no existen y menos si Florentino Pérez tiene un plan y una bomba: el anuncio de Luis Figo dejó descolocado al entonces presidente, incapaz de reaccionar a la llegada del mejor jugador del Barcelona, la bandera del rival. Sanz había ganado la Cpoa de Europa, pero era Florentino Pérez quien tenía la mejor mano.

Eso y saber que el voto por correo podía ser decisivo inclinaron definitivamente, hace 20 años, la batalla por la presidencia del Real Madrid.

No fue, sin embargo, un cambio más en el mando del club. Lo que llegó con Florentino Pérez fue el comienzo de algo nuevo, una manera moderna de entender el fútbol, que luego imitarían el resto de equipos. El derribo de la antigua Ciudad Deportiva en la Castellana y la construcción de la gigantesca nueva Ciudad Deportiva de Valdebebas es un símbolo de su presidencia: en algunas cosas había que destruir para empezar de cero. En todas las demás, había que modernizarse.

Figo fue el primero de una serie de nombres que causan nostalgia en algunos casos y que otros, se han convertido en uno más de la familia. Bueno, en uno más, no. Zidane es singular. Fue la gran apuesta el año siguiente, la demostración de que había un plan a largo plazo y que fichar a los mejores no era sólo una carta para ganar las elecciones.

Cambió el club y cambió el fútbol. Ya no se podía ser una entidad solamente nacional, que viviese de lo que los socios o las entradas dejasen en la taquilla. Todo estaba cambiando y el fútbol español o se adaptaba o dejaba de competir. El Madrid se convirtió en un club global, en una marca sentimental para todos los aficionados de cualquier país. Luego, había que darles la posibilidad de que materializasen ese sentimiento y el Real Madrid tenía que rentabilizarlo.

Se fue y cuando volvió años después, había que cambiar de nuevo. No es que todos los clubes se hubiesen globalizado, es que además, muchos de ellos ni siquiera tenían que justificar sus pérdidas, pues eran casi países. Había que hacer un nuevo plan: que el Bernabéu se adaptase a los tiempos para hacerlo eficiente y más cómodo y fichar a las jóvenes figuras para seguir ganando Copas de Europa.

20 años más viejos y otra revolución.