Fútbol

Mariano, de profesión paciente

Lleva esperando su oportunidad desde que llegó al Real Madrid. Ahora el Covid-19 lo aparta de la Liga de Campeones

El Real Madrid comunica el positivo de Mariano tras reanudar entrenamientos
Mariano, en un entrenamiento con el Real Madrid FOTO: Johany Jutras EFE

Si algo ha demostrado Mariano en los últimos años de su carrera es paciencia. Mariano es paciente en el más amplio sentido de la palabra. Ahora que está afectado de coronavirus y aislado en su domicilio y antes, cuando sólo esperaba una oportunidad para triunfar en el Real Madrid.

Mariano se marchó del Real Madrid buscando una oportunidad en el Lyon. Los goles en la Liga francesa y la marcha de Cristiano Ronaldo le permitieron volver. El Real Madrid pagó la cláusula de recompra antes de que se marchara al Sevilla y Mariano aceptó el reto de heredar incluso el número “7″ de Cristiano.

Desde entonces, su paso por el Real Madrid ha sido una eterna espera en busca de una oportunidad que casi nunca llega a pesar de que su media de goles por minuto es elevada. Esta temporada sólo ha marcado un gol en siete partidos, pero qué gol. Marcó al Barcelona en el que es hasta ahora el último marcado en el Bernabéu. Después llegó la pandemia y mandó parar. Y con el regreso, el traslado al Alfredo Di Stéfano.

Siete partidos ha disputado, pero sólo 84 minutos, ni siquiera un partido completo en toda la temporada. El curso pasado tuvo más presencia en el césped. 22 partidos en los que marcó siete goles, aunque de minutos tampoco anduvo sobrado. 784 disputó, una media de poco más de 35 por cada partido que jugó.

Mariano se ha convertido, sin buscarlo, en un especialista, en un recursos del pasado para buscar un remate de cabeza salvador en los últimos minutos. Un futbolista que salta y remata. Su físico lo condena a esa labor a pesar de que en sus años del Castilla y en su etapa en el Lyon demostró que sabe hacer alguna cosa más.

Fue cuando jugaba en Francia cuando confesó que le gustaría jugar con la selección española. Mariano puede elegir. Nacido en la localidad barcelonesa de Premiá de Mar, hijo de un español y una dominicana podía optar por la selección de República Dominicana, con la que debutó en 2013, aunque sólo llegó a jugar un amistoso.

De momento, la selección le queda lejos. La Champions también tendrá que esperar para él.