Del Sevilla de Juande al Sevilla de Lopetegui

Ante el Inter persigue su sexto título de la Europa League en 15 años. Nadie ha jugado en Europa más finales continentales en el siglo XXI

Sevilla FC training session
Lucas Ocampos observa un balón en el entrenamiento en ColoniaMartin Meissner / POOLEFE

El Sevilla es un grande de Europa. Con la de hoy ante el Inter (21:00, Movistar Liga de Campeones) ya serán once finales en el siglo XXI. Nadie ha jugado tantas y en las de la Europa League no ha fallado nunca. De ahí la reflexión de Banega, que define la actitud con la que el equipo alcanza el partido definitivo: «Vamos con naturalidad, dispuestos a sonreír y pasarlo bien. Somos el Sevilla». El argentino, que la próxima temporada emigra a Arabia Saudí, acaudilla el sentimiento de los sevillistas. El nuevo Sevilla de Julen Lopetegui ha sabido abstraerse de la pandemia, del parón y del confinamiento y en su caso sí que ha salido más fuerte. El invento de la UEFA centralizando los partidos de la fase final en Alemania no ha desenfocado al equipo andaluz. A la final llega sin perder un partido desde el 9 de febrero –20 encuentros invicto– y con el objetivo liguero consumado: terminó cuarto, en puesto Champions y empatado a puntos con el Atlético.

La final de Colonia es la confirmación de que el ojo clínico de Monchi sigue funcionando tanto para los jugadores como para el técnico. Lejos quedan los días de pitadas al banquillo en el Pizjuán. Lopetegui ha calado en los jugadores –no hay más que ver la celebración en el vestuario tras superar al United– y la consecuencia es que cuatro años después el Sevilla está en condiciones de levantar su sexta Europa League. Roma, en octavos, y dos piezas de la Premier, Wolverhampton y Manchester United, han sido las últimas víctimas. Yassine Bono fue el héroe en semifinales, pero la temporada ha dejado hueco para que muchos jugadores reclamaran el foco. Navas, Koundé, Reguilón, Ocampos, Banega hasta el criticado De Jong...

Pero el partido, además de la amenazadora presencia del Inter, tiene una estadística inquietante: las últimas cinco finales que ha disputado el Sevilla fueron cinco derrotas. Adiós a dos Copas del Rey y tres Supercopas, dos de Europa y una de España. Objetivo: acabar con la racha.

El Inter fue el último equipo italiano que levantó un trofeo en Europa. Fue la Champions de 2010 con Mourinho y en el Bernabéu. Este Inter se parece muy poco a aquel. Para empezar ha cambiado de dueño. Ahora es propiedad de uno de esos grupos chinos que tienen de casi todo, la multinacional Suning. Y su capo, Steven Zhang, es un multimillonario de 27 años. Las inversiones han servido para tener una de las delanteras más temibles de Europa, pero Lukaku y Lautaro no han sido suficientes, por ahora, para derrocar a la Juve en Italia. El equipo sólo fue subcampeón de la Serie A. Y eso que Lukaku ha marcado más goles (33) que todos los delanteros del Sevilla (30) y al argentino le quiere media Europa. Hay más. Tipos que ya saben lo que es ganar la Europa League como Godín, Young o Moses y gente con talento como Barella y Eriksen. Al frente, Antonio Conte, que busca estrenar su palmarés internacional como técnico. El club ya ganó tres Copas de la UEFA en el siglo pasado (1991,1994 y 1998) y sus argumentos son tan poderosos como los del Sevilla. En los últimos diez partidos los finalistas ofrecen el mismo balance: 8 victorias y 2 derrotas. Además en siete partidos dejó su portería a cero. Getafe, Leverkusen y Shakthar sufrieron su potencial después del confinamiento. Nueve goles a favor y uno en contra. Su materia prima es de Champions, pero también la del Sevilla.

2006. El año del centenario coincidió con el primer título. Goleada (4-0) al Boro inglés en Eindhoven

2007. Palop fue el héroe en la tanda de penaltis ante el Espanyol. El Sevilla también ganó la primera final española.

2014. El tercer título también llegó desde el punto de penalti con un 4-2 al Benfica. El partido acabó sin goles.

2015. El Sevilla revalidó el trofeo (3-2) en Varsovia ante el Dnipro ucraniano.

2016. Tercer título seguido. El Liverpool se adelantó, pero hubo una remontada gloriosa, 3-1.