Carla Suárez anuncia que padece linfoma de Hodgkin

Es un tipo de cáncer de la sangre poco común que comienza en el sistema linfático y va a tener que someterse a seis meses de tratamiento de quimioterapia

Un vídeo en sus redes sociales para dar la mala noticia. «Hola a todos, quería informarles de que los médicos hace unos cuantos días me detectaron un linfoma de Hodgkin», desvela la tenista Carla Suárez. «Requiere seis meses de quimioterapia», añade. «Estoy bien, estoy tranquila y sobre todo con ganas de afrontar lo que venga. Un saludo», finaliza la canaria, que encara esta delicada situación sin perder la sonrisa. «Me toca afrontar una realidad complicada. Toca aceptarlo e intentar salir adelante confiando en el consejo médico. Siempre con positivismo», escribe también.

El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que no tiene mal pronóstico, sobre todo si se detecta a tiempo, como parece el caso. Por ejemplo, es el que ha sufrido el actor Dani Rovira, que recientemente anunció que lo había superado. Las muestras de apoyo a Carla Suárez de sus colegas tenistas, de entrenadores y de todo el mundo de la raqueta y del deporte (Nadal, Pau Gasol, Carlos Sainz, De Gea...) se han multiplicado para dar fuerzas y ánimo a una jugadora que sabe lo que es pelear. Porque sólo así se puede llegar a la élite con las cualidades físicas que ella tiene. En un mundo de jugadoras altas y pegadoras, Carla ha sobrevivido durante años a base de talento. Sus 162 centímetros son un hándicap, por ejemplo, para el saque, pero también lo son para el baloncesto y cuando tenía 12 años tuvo que decidirse por uno de los dos deportes. Optó por la raqueta y parece que acertó. El otro paso importante que dio en su carrera fue irse a Barcelona una vez que acabó la selectividad, a los 18, para intentar convertirse en profesional. Esas vivencias curten, por mucho que a veces se diga que con un poco más de carácter, o quizá de mala leche, hubiera podido llegar todavía más lejos. Puede ser. Garra nunca le ha faltado. «Carlita ... ¡Si conozco a alguien que pueda lidiar con esto, eres tú!», le escribe en Twitter la checa Kvitova, doble ganadora de Wimbledon.

Carla Suárez fue la primera española en entrar en el «top 10» después de la época de Conchita Martínez y Arantxa Sánchez Vicario, a la que después se ha unido Garbiñe Muguruza. Llegó a ser la seis del mundo en febrero de 2016 y ha conquistado dos títulos en su carrera, Oeiras en 2014 y Doha en 2016. Ha alcanzado en siete veces los cuartos de final de un «Grand Slam». El único en el que no lo ha conseguido es Wimbledon. Su carrera refleja 515 victorias y 341 derrotas en individuales.

Con 31, 2020 es el año que había elegido para retirarse, lo que supondrá que el circuito pierde a una de las pocas jugadores que todavía golpea el revés a una mano, un tiro elegante del que se siente orgullosa. La pandemia le había hecho replantearse si seguir un poco más en 2021, seleccionando los torneos, algo así como lo que hizo David Ferrer, para llegar al adiós en el Mutua Madrid Open. Pasó el confinamiento con sus padres, algo que normalmente no puede hacer por la cantidad de viajes de su profesión, y mostró su cara solidaria ayudando en el banco de alimentos de Las Palmas. Se tomó el descanso obligado de todo el mundo y cuando pudo volver a entrenar, notaba que el cuerpo no le respondía bien. La semana pasada se enteró del motivo. Primero anunció que no iría a Cincinnati y el 24 de agosto confirmó que también se perdía la gran cita del US Open. Su pelea ahora es otra.