“Metiendo codos”: Retrato de la generación de oro del ciclismo español

El libro recoge testimonios de los protagonistas de la época dorada del ciclismo, de Alejandro Valverde a Alberto Contador, de los líderes a los secundarios

La generación de oro, la que llegó después de los Tours de Indurain, es la que mantiene viva Alejandro Valverde en el pelotón. La que alimentaron las grandes vueltas de Contador, el Tour de Sastre, los Mundiales de Freire y el oro olímpico de Samuel Sánchez. Ellos cinco compitieron en Pekín en aquella carrera que encumbró a Samu.

Ellos, y otros muchos, fueron pioneros. Descubrieron un nuevo panorama al ciclismo español. Muchos de ellos fueron pioneros. Como Pedro Horrillo y Óscar Freire, esos insensatos que levantaban la mano cuando Javier Mínguez pedía voluntarios para correr la clásicas del pavés.

Freire se hizo grande en los Mundiales, pero descubrió territorios inexplorados en las clásicas. Como Alejandro Valverde, un todocampista capaz de prolongar su carrera durante casi veinte años y ganando desde marzo hasta septiembre.

Esa generación es la que retrata con testimonios de los protagonistas la periodista Laura Meseguer. en “Metiendo codos”. Ella se enganchó al ciclismo cuando algunos de estos ídolos ya habían conseguido los mejores triunfos de su carrera, cosas de la edad, pero consigue que el relato se viva en primera persona. El de los protagonistas y el de los secundarios. Y el de los que dieron un paso al frente para dejar de ser gregarios, -o domésticos, como explica Horrillo en el epílogo- para convertirse en actores principales como Joaquín Rodríguez.

Hay detalles humanos, como las peripecias de la boda del propio Purito, y avatares peofesionales. Laura Meseguer no pasa por encima por los asuntos de dopaje, por la operación Puerto ni por las sanciones de Contador o Valverde, esa que Alejandro vivió casi como una liberación.

Es una generación que, como mucha gente de su edad, ha conocido la emigración como forma de prosperar. Era la única salida para encontrar los recursos y las oportunidades que se les negaban en España. Algunos lo hicieron para progresar, otros casi por necesidad, como Juanma Gárate.

Pero el ciclismo no es sólo de los ciclistas. Hay retratos, casi involuntarios, de personajes decisivos para el ciclismo español, al que se reconoce en esa anécdota de Alejandro Valverde y Purito Rodríguez en la que la única preocupación de Eusebio Unzúe era que no se enterara la prensa. Fue lo primero que preguntó. “Ni siquiera nos preguntó cómo estábamos”, comenta divertido Purito.

El ciclismo es también de los que lo cuentan, de los que lo acercan al público, y Laura Meseguer ayuda a entender un poco mejor lo que ha sido esta generación que ha llenado de triunfos el ciclismo español en las primeras dos décadas del siglo XXI.