Los rebrotes obligan a que Alemania improvise en la Bundesliga

El campeonato germano arranca con público, pero la segunda oleada de coronavirus obliga a fijar los aforos el mismo día del partido

La Bundesliga 20/21 ya está marcha. El campeonato alemán, que esperanzó a la Europa futbolera con su reanudación casi cuando más arreciaba la pandemia, cumplió el viernes por la noche con la tradición de reservar el partido inaugural para el campeón, el Bayern, que masacró (8-0) al Schalke en Múnich y consagró definitivamente al ocho como su número de la suerte en este año infausto, pues ese número de goles le endosó al Barcelona en su camino hacia la Champions conquistada en Lisboa el 23 de agosto y también festejó en junio su octavo título liguero consecutivo. Un dominio tiránico que riámonos del duopolio de la Liga española.

La goleada de los bávaros ocurrió a puerta cerrada, a pesar de que el Bayern expidió 7.500 entradas para el partido, el 10 por ciento de los 75.024 asientos del Allianz Arena. Los presidentes de los estados federados acordaron que la Bundesliga se reanudaría con un quinto del aforo de los estadios ocupados, pero el “länder” de Baviera demedió esa ratio en primera instancia para, en la víspera del choque, decretar que se jugase sin público debido al repunte de contagios detectado esta semana. Dieter Reiter, alcalde muniqués, justificó el cambio de planes aduciendo los 45 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes que hay en su ciudad. Para que nos hagamos una idea: Madrid (643) multiplica por 14 esa cifra.

Los aficionados aparecieron en los campos en cinco de los seis partidos de la jornada del sábado, en todos los escenarios menos en Colonia, donde el gobierno estatal aconsejó que el duelo frente al Hoffenheim no albergase público. Todos los gobiernos estatales se ciñeron al acuerdo de los aforos reducidos y las asistencias oscilaron entre los 4.200 berlineses que contemplaron el Union-Augsburgo y los diez millares -el tope fijado por la autoridad sanitaria federal- que fueron al Signal Iduna Park de Dortmund para asistir al duelo entre los dos «Borussias».

El domingo concluirá la jornada con el RB Leipzig-Mainz y el Wolfsburgo-Bayer Leverkusen y hasta unas horas antes del inicio no se sabrá cuánta gente va a verlo. Para que digan que en Alemania no se sabe improvisar.