Ansu Fati, Pogacar, Doncic... la otra vacuna contra la COVID-19

Hay ya una generación de deportistas que seguirá asombrando en tiempos menos convulsos

Está el panorama coronavírico en España como para recrearse en la desgracia. Por si eso fuera poco las meteduras de pata de la clase dirigente no ayudan, encrespan. De Nuñez de Balboa a Vallecas pasando por Villaverde, el cabreo es transversal. Hay que buscar formas de evadirse, encontrar aliento donde sea, un alivio más allá de la tentación de abrir el frigorífico. El deporte está obligado a ser un factor fundamental. ¿Recuerdan la estrategia conjunta de Gobierno y Liga para que volviera el fútbol en el final de la primera ola, recuerdan? Ahora hay más donde elegir. Y en LaLiga ha reaparecido el campeón, ha regresado el Real Madrid. ¿Qué sería del hincha, pro o anti, sin el Madrid? Nada sería igual. La próxima jornada ya estaremos todos. Koeman y su pequeña gran o inexistente revolución. El Atlético, con Simeone ya recuperado del COVID-19. Y el Sevilla, sí ese equipo español que gana torneos en Europa como si no costara. Llevarse la Supercopa de Europa ante el Bayern podría ser motivo para adelantar la Feria en tiempos sin coronavirus.

El deporte tiene la virtud de generar estrellas de manera constante. Estrellas de verdad, no fugaces de ésas que ayudan a poco más que rellenar una portada o abrir un telediario en días de raquitismo informativo. Hay un ejército de adolescentes que seguirán asombrando en tiempos menos convulsos. Ansu Fati, Mbappé, Joao Félix, Vinicius, Haaland, Doncic, Zion Williamson, Duplantis, Jakob Ingebrigtsen, Pogacar, Evenepoel... Síganlos, merecerá la pena. Se trata de disfrutar, aunque sea un rato.