“Rafa tiene capacidad y humildad para adaptarse a cualquier circunstancia”

Carlos Moya, entrenador de Rafa Nadal, analiza las opciones del zurdo en este extraño Roland Garros por la fecha, las bolas nuevas, el frío... El balear busca su decimotercer título en París e igualar los 20 Grand Slams de Federer

El reto del 12+1 Roland Garros de Rafa Nadal llega en circunstancias extrañas por la pandemia, el parón que hubo de marzo a agosto, la fecha en que se disputa, el cambio de bolas, el techo... Pero Carlos Moyá (Palma de Mallorca, 44 años) tiene claro que hay un factor que es el mismo de siempre: se juega en tierra, en la pista Philippe Chatrier y es Rafa Nadal. Todo eso junto es como decir historia del tenis. Moyá hace un hueco en los entrenamientos en París para analizar el raro torneo que espera las próximas dos semanas y cómo ha sido la preparación y las opciones de su pupilo. Pone mucha cordura a todo.

–¿Cómo llega Nadal a París?

–Es un año atípico, obviamente, por todas la circunstancias que han pasado: poca competición, mucho tiempo en casa y bueno, al fin y al cabo, poco rodaje. Pero es verdad que los últimos años Rafa no ha jugado tantos torneos como jugaba antes, por lo que se ha acostumbrado más o menos a competir menos, pero las veces que ha competido lo ha hecho muy bien. Está claro que es mejor llegar aquí habiendo ganado Roma, pero no fue posible y las circunstancias son éstas. Yo le veo bien, con ganas, con ilusión, al final esto es Roland Garros, no se puede separar Roland Garros del nombre de Rafa Nadal, es historia aquí, y si bien las condiciones son un poco distintas este año, como te digo, no hay que olvidar que esto sigue siendo Roland Garros, la pista sigue siendo la Philippe Chatrier y la pista es de tierra batida.

–¿Qué le faltó en Roma?

–Bueno, los dos primeros partidos fueron muy buenos, quizá demasiado buenos, tuvo pocas dificultades, quiero decir. Luego el partido de cuartos, es verdad que Schwartzman jugó muy bien, se le puso un poco complicado ya desde el principio y le costó gestionar un poco esa situación. Quizá con más partidos encima o con un poco más de confianza le hubiese podido dar la posibilidad de ir a un tercer set y a partir de ahí ya se vería. Pero bueno, no es una tragedia ni mucho menos, los dos primeros partidos fueron buenos, el tercero obviamente no, y lo que falta es pasar por ese tipo de experiencias de nuevo, ponerte en la situación de que hay partidos ajustados que los sacas adelante, eso quieras que no se nota. Obviamente los primeros partidos en París son importantes para poder coger ese ritmo de confianza y de competición. Le damos mucha importancia a esos dos o tres primeros partidos.

–¿Cómo fue el entrenamiento tras el confinamiento, es más importante la situación mental que la física?

–Ha sido una situación muy rara, distinta a cualquiera que hayamos vivido antes. Antes, cuando teníamos un periodo largo de no jugar era por temas de lesiones, pero siempre con un objetivo. Esta vez estuvimos un par de meses que no había un objetivo claro porque no se sabía cuándo iba a volver el tenis e íbamos, digamos, capeando el temporal como podíamos. Te engaño si te digo que han sido momentos buenos y fáciles, han sido momentos duros, difíciles, por toda la situación que vivía el mundo también, por la pandemia, y por no poder competir y no tener un objetivo claro. Hemos ido adaptando el día a día, no había un plan especial, empezamos jugando un par de veces a la semana, luego si necesitaba descanso o no le apetecía jugar pues no lo hacíamos... No había nada obligatorio, digamos. Y ya cuando empezaron a dar fechas sí se puso las pilas. Dentro de las dificultades que ha podido sufrir, ha llegado bien preparado, en condiciones, bien físicamente, bien de tenis... Lo que falta es el rodaje de los partidos.

–¿Qué le parece este regreso, esta especie de «competir a medias», sin público, sin algunos torneos...?

–A ver, yo creo que la mayoría de jugadores quieren competir. Son seres humanos, este es su trabajo, está claro que éstas son condiciones un poco distintas, pero hay que apoyar la causa, apretarse el cinturón, y obviamente Rafa está muy motivado por poder disputar estos torneos. Al final es su vida, es la vida de todos los que están aquí, y es mejor el tenis así que estar en casa sin hacer nada, sin ninguna duda.

–Las condiciones cambian respecto a otros años. ¿Perjudica mucho eso a la forma de jugar de Nadal?

–Está claro que nos encontramos un torneo distinto a lo que era hasta ahora. Las bolas son distintas; hay techo; hace bastante más frío, por lo menos esta primera semana, de lo que hace habitualmente aquí en mayo y junio; hotel distinto; burbuja; no podemos salir del club; no podemos salir de hotel... Muchas cosas diferentes, pero hay varias cosas que son las mismas, como dije al principio: es Roland Garros, la Philippe Chatrier, la pista de tierra que Rafa más valora en el mundo, cinco sets y es Rafa Nadal. Está claro que las condiciones son distintas, obviamente se va a tener que adaptar, él se adapta muy bien, ha ganado a lo largo de su carrera en todo tipo de condiciones, en todo tipo de superficies, y más si es en tierra batida. Hay que mentalizarse de que va a ser un torneo un poco distinto, pero creo que no va a haber ningún problema en que Rafa acepte eso. Otra cosa es que luego gane o pierda, pero la aceptación la tiene sin ninguna duda.

–El sorteo ha sido duro, por el mismo camino que Zverev, que Thiem...

–Como el sorteo es algo en lo que no podemos hacer nada, se acepta, se encaja y se juega con lo que hay. Al final tienes que intentar ganar a siete jugadores, no a 128, y estamos concentrados en nuestro camino, en hacer lo que está en nuestra mano al cien por cien. Luego hay muchos factores que no están a nuestro alcance y ahí te tienes que adaptar. Así que el sorteo es el que es.

–¿Cómo ha sido la toma de contacto con las pistas?

–Bien, hemos hecho varios entrenamientos y como te he dicho antes, las condiciones son distintas a las habituales, pero Rafa tiene la humildad y la capacidad de adaptarse a cualquier circunstancia, así que eso no va a ser un impedimento.