La segunda oportunidad de Coutinho: ¿por qué esta vez sí puede triunfar en el Barcelona?

Es el fichaje más caro en la historia del club y la temporada pasada se fue cedido al Bayern Múnich. Participó en el 2-8 de la Champions contra los azulgrana

Y Coutinho le marcó un golazo al Manchester United para sellar la clasificación del Barcelona para las semifinales de la Champions de la temporada 2018/19 y se enfrentó al público: gesto desafiante y los dedos tapándose las orejas. El clásico: ahora, ¿qué? ¿Algo que decir? «Esos momentos de rabia significan que el jugador está dolido. Eso no es malo, pero después debe suavizarlo con sus declaraciones», opina el psicólogo deportivo José Carlos Jaenes. El jugador brasileño mostró así su frustración y respondió a quienes le criticaban, que eran muchos: los aficionados, lo que leía y escuchaba en la Prensa... El suyo ha sido el típico caso de futbolista al que la presión le estaba superando. El peso de ser el fichaje más caro de la historia de un club como el Barcelona (145 millones de euros) y el tercero en general, sólo superado por Neymar y Mbappé, es enorme. Llegó Coutinho en el mercado de invierno de 2018, con una lesión leve, sin poder jugar en Europa ese curso y también con la etiqueta de que iba a ser el sustituto de Iniesta, cuando es otro tipo de futbolista. Valverde no lo veía en el mismo lugar que al genio de Albacete y lo metió más en una banda.

Todo eso se juntó, Coutinho no rendía, el público pitaba y se entró en esa espiral. El comienzo desde cero de la nueva temporada no mejoró la situación, al revés. Además, el brasileño veía cómo Dembélé estaba por delante, porque casi nunca jugaban juntos y Messi y Luis Suárez eran fijos. «Esos jugadores que vienen con ese halo de estrella, a veces por muy buenos que sean necesitan una adaptación a la ciudad, al equipo. Pueden crearse inseguridades y eso lleva a no querer equivocarte, lo que muchas veces te lleva precisamente a lo contrario: a equivocarte, a cometer fallos», explica Jaenes. «El club lo que tiene que hacer es darle cariño y que se sienta querido», añade el psicólogo. Y lo intentó, como puede verse en el documental «Matchday», cuando el presidente Bartomeu y el vicepresidente Jordi Mestre bajaron al vestuario en diciembre de 2018 para darle ánimos y tranquilizarlo después de una pobre actuación en el derbi contra el Espanyol y de recibir la reprimenda de la afición al ser cambiado. «La mayoría de la gente te aplaude. Luego hay cuatro que te silban, a ti, a mí, a él. Sois un buen equipo y tú eres un buen futbolista, olvídate», le dicen los directivos. «Un futbolista infeliz se nota en el campo. Pasa en todos los deportes», continúa Jaenes. Coutinho no lo era y se fue al Bayern Múnich cedido, donde tampoco encontró el paraíso, pero sí, por ejemplo, participó en todos los partidos de la burbuja de la Champions en Lisboa, desde los decididos como el 2-8 precisamente ante el Barcelona (marcó dos goles), como la semifinal contra el Lyon o la final con el PSG, que estaba apretada. En total disputó 38 encuentros (la mitad de titular), en los que logró 11 tantos y repartió 9 asistencias. Estuvo un mes de baja justo en el regreso del confinamiento por un problema en el tobillo.

Koeman ha llegado al Barça con la idea de utilizar un nuevo sistema, el 1-4-2-3-1, que se adapta mejor a las condiciones de Coutinho que el 1-4-3-3 habitual. El entrenador holandés también está intentando utilizar la técnica del cariño. «Creo hay que poner a cada jugador en su mejor posición: Philippe puede jugar de 10 o en banda izquierda hacia dentro. Su posición es cerca del área contraria, pero también le gusta defender y ayudar al equipo. Tiene un buen chut, buenos pases en espacios cortos... A mí me gusta mucho y espero que triunfe en este equipo», dijo el técnico en la conferencia de prensa previa al primer duelo oficial del curso, esta noche contra el Villarreal en el Camp Nou.

La moral de Coutinho también está renovada. Volvió antes de las vacaciones para unirse al grupo y en el Gamper fue nombrado el mejor jugador del partido. En los otros dos duelos (Girona y Nàstic) marcó. «Estoy con muchas ganas y motivado. Espero trabajar duro este año para que las cosas salgan bien en el campo», deseó.