Florentino, tráenos un goleador

Teniendo en cuenta los rivales que hay en Europa habría que repensarse eso de no fichar a nadie

Que nadie se engañe: el problema del Real Madrid es la aritmética. Lo que toda la vida se ha llamado vulgarmente «las matemáticas». Para entender lo que estoy argumentando no es condición sine qua non ser Zidane, Guardiola o Mourinho y tampoco es necesario gozar del coeficiente intelectual de Albert Einstein. Con el de Gabriel Rufián o el de Adriana Lastra basta y sobra. Es cuestión de sumar y restar. Y echando mano de la calculadora, en apenas diez segundos, llegamos a la conclusión de que si Cristiano Ronaldo, el añorado Cristiano Ronaldo, ese CR7 que nunca tendría que haberse ido, metía entre 50 y 60 goles por temporada, para llegar al mismo nivel que había con él hacen falta entre 50 y 60 goles. Elemental, querido Watson. Y mientras no se rellene ese hueco, el equipo seguirá ganando entre poco y nada. Hablo de títulos, obviamente, no de partidos.

Se vio en la Copa de Europa y se está comprobando en estos primeros compases de la Liga, tanto en San Sebastián como muy especialmente en ese Benito Villamarín del que el equipo de Zidane salió victorioso gracias a los milímetros de un esta vez justísimo VAR y al gol en propia puerta del luego expulsado Emerson. La suerte de los campeones acompañó esta vez a los blancos, pero jugárselo todo a la carta del destino se me antoja un suicidio para el mejor club de la historia. Teniendo en cuenta quiénes serán sus rivales en Copa de Europa, los Liverpool, PSG, Bayern, City y demás máquinas de fabricar euros, no estaría de más repensar la aparentemente inamovible decisión de no fichar a nadie.

Con los mismos, se hace lo mismo. Y con los mismos se puede aspirar a la Liga, pero ni en el mejor de nuestros sueños se nos aparecerá la Virgen con La Orejona. Creo en los milagros, pero como una realidad millonésima en el mejor de los escenarios. La lista de goleadores la temporada pasada lo dice todo: el máximo realizador es Karim Benzema con 27 tantos en todas las competiciones (5 de ellos de penalti) y el segundo fue un defensa central, San Sergio Ramos, con 13 (6 tras la ejecución de la pena máxima). El tercero del elenco es Casemiro, que se quedó en unos raquíticos 4 goles. Si a todo ello unimos la fragilidad de Asensio y muy especialmente Hazard, amén de la timidez de Rodrygo y Vinicius, que de momento no parece que sean Leo Messi, se antoja obligado mover ficha.

Opciones hay para dar y tomar. Desde un Cavani que llegaría gratis, hasta el gatillazo culé de Lautaro, pasando por el prohibitivo Kane, el imposible Lewandowski o Erling Haaland, que metió 16 goles en la media temporada que jugó en la 2019-20 con el Borussia Dortmund. Todo serían ventajas en la contratación del noruego nacido en Inglaterra: tiene 20 años y costaría 75 millones a partir del 1 de enero. Un chollo teniendo en cuenta los dinerales que se mueven por los 9 y un regalo si atendemos al nada insignificante hecho de que Jovic salió por 60 kilos. Hay una sexta opción: se llama Cristiano Ronaldo, pero es imposible. ¿O no?