Garbajosa: «Pau Gasol es una de esas personas de las que hay pocas en nuestro país»

Sergio Scariolo, el mayor de los Gasol, Lucas Mondelo, LeBron James, medallas... así piensa el reelegido presidente de la Federación Española de Baloncesto

El comienzo de la nueva «legislatura» de Jorge Garbajosa al frente de la Federación Española de Baloncesto llegó con dos nuevas «medallas»: la continuidad de Sergio Scariolo y Lucas Mondelo al frente de las selecciones absolutas. Su segundo mandato llega marcado por los éxitos deportivos del primero, la recuperación económica de la FEB y el desafío que supone la pandemia.

–31 medallas en cuatro años, ¿cuál ha sido la más especial?

–El oro de Pekín es inolvidable. Pero hay más. El verano del Europeo sub'16, sub'18 y sub'20 con oro, oro y plata demostró el valor del jugador español joven dominando Europa. Sólo se perdió un partido en todo el verano y fue una reivindicación. Y luego el bronce de la selección femenina hace dos años en el Mundial de Tenerife significó el cambio de ciclo. Cambió la mentalidad de la Federación porque veníamos de pasar dos años muy duros. Dejamos de pensar en salvar la casa para empezar a pensar en su crecimiento.

–¿Está ya la FEB saneada?

–Sí. Cuando llegamos las pérdidas eran de más de tres millones de euros, era una situación insostenible y ahora la deuda es cero. Aquí hay un equipo muy profesional dedicado en cuerpo y en alma a sacar esto adelante. Nuestro mérito ha sido actuar con honestidad, transparencia, explicando las cosas y convenciendo a la gente. Hemos pasado uno de los momentos más difíciles de nuestra historia y estamos en condiciones de afrontar lo que viene y no vernos envueltos en el pesimismo que por desgracia afecta a otros sectores.

–¿Cómo se vive sin oposición y recibiendo un 90 por ciento de apoyo para la reelección?

–Se vive respaldado y contento porque la gran mayoría del baloncesto español apoya este proyecto y muy responsabilizado porque hay mucha gente detrás esperando que esto funcione. Hay que estar a la altura de lo que la gente espera y más en estos momentos tan difíciles.

–¿Se planteó no continuar?

–No, pero no se trata de seguir porque sí. Como la cosa ha ido bien, pues sigo, no. Sigo porque tengo un proyecto que me ilusiona a mí y a mi equipo. Quiero seguir creciendo y estoy con más ilusión que hace cuatro años.

–Mejorar lo logrado parece un reto complicado...

–A nivel de resultados de selecciones es una utopía. Hemos terminado siendo campeonas de Europa y campeones del mundo... ahora se trata de modernizar la Federación, digitalizarla, que crezcan nuestras ligas, que haya equipos más potentes, ayudar en la formación de árbitros y entrenadores, que haya federaciones autonómicas más fuertes, seguir siendo una referencia mundial, dar un paso adelante en el crecimiento de licencias... Muchas cosas. Tenemos que ofrecer un producto mejor a los espectadores porque la gente quiere consumir deporte y baloncesto. Nuestras audiencias están creciendo pese a la desgracia que estamos atravesando. Hay que ofrecer otro envoltorio, seguir llevando el baloncesto a la gente lo más cerca posible.

–¿Qué siente al ver una cancha vacía?

–Es una sensación no de abandono, pero sí de tristeza porque el público es lo que más estimula a un deportista, pero si lo vemos con perspectiva y vemos que la otra opción era no jugar tenemos que estar contentos, dentro de que decir eso en las circunstancias actuales es casi frívolo.

–En 2023, la FEB cumple cien años, ¿cómo se celebrará?

–Tenemos ya planteados el Eurobasket de 2021 en Valencia y el Mundial sub'19 en 2023 en Madrid. El centenario es una excusa perfecta para poner en marcha un plan de programas para mejorar y para llamar la atención.

–La continuidad de Scariolo y Mondelo era una de sus primeras metas...

–Hemos hablado mucho y había ganas por todas las partes. Entre el coronavirus, las elecciones, la burbuja de la NBA, uno en Toronto, otro en Japón... todo ha ido dilatando el proceso, pero la predisposición ha sido muy buena. Ha habido que aclarar muchas cosas y dejarlo todo muy claro para cerrar un acuerdo. Se ha cerrado bien para que esto siga siendo una balsa de aceite como los cuatro años anteriores. Son la opción correcta. Ha sido un punto seguido.

–¿Cómo está Pau?

–Está tranquilo, bien, trabajando mucho, ilusionado y nosotros seguimos esperándolo. Esperando a su pie, a sus sensaciones, a su total recuperación... y si ésa llega finalmente, que estoy convencido de que sí, hablará el seleccionador con él y verá cuál es su predisposición y su situación y nosotros encantados de tenerlo. En el ámbito en el que esté Pau con nosotros va a aportar. Las puertas de su casa están abiertas.

–¿Dónde lo ve después de los Juegos de Tokio?

–Lo veo donde quiera. Pau es una persona con una capacidad importantísima no sólo para jugar al baloncesto, también para otros ámbitos. Es de esas personas, de las que hay pocas en nuestro país, que hagan lo que hagan les va a ir bien por su capacidad y Pau es uno de ellos.

–¿Cómo ve la Final NBA?

–Tengo especial admiración por LeBron James. Un tipo capaz de competir hasta el extremo, lo pedazo de profesional que es, capaz de pasar por varias franquicias y hacerlas ganadoras y lo que transmite con 35 años tiene un mérito tremendo.