La imagen más triste de Kipchoge en el Maratón de Londres

Es su segunda derrota en los 13 maratones que ha disputado

Todo puede pasar en 2020. Por ejemplo que veamos al gran Kipchoge ir cediendo terreno en el maratón, ver escapar a los primeros sin capacidad de reacción y hundirse. “Estoy realmente decepcionado. Tuve un problema en el oído derecho. Luego tuve calambres y problemas con la cadera. Hacía frío, pero no culpo a las condiciones climatológicas, asegiuró. La lluvia y el frío marcaron el devenir de un Maratón de Londres que fue a parar en un apretado sprint a las manos del etíope Shura Kitata, tras la abdicación del cuatro veces campeón Eliud Kipchoge, que no pudo adaptarse frente a las duras condiciones y se hundió en la recta final.

La baja de Kenenisa Bekele apenas dos días antes de la carrera, por una lesión en un gemelo, dejaba a Kipchoge como gran favorito para el triunfo final, pero el keniata no pudo copar las expectativas y tras estar amenazado toda la carrera, sin poder dejar a sus perseguidores atrás, cedió el trono en la recta final.

La carrera, que sin la pandemia se hubiera celebrado en abril, tuvo lugar este domingo en 19 vueltas alrededor de St.James Park.

Las precipitaciones provocaron que los atletas tuvieran que tomar precauciones extra al tomar las curvas y eso se notó ya desde el ecuador de la carrera, con tiempos muy alejados de los récords de otros años.

Kipchoge, junto al grupo de cabeza, llegó a la mitad de la carrera en un tiempo de 1:02:54, lo que prácticamente ya dejaba claro que no se superaría el récord del mundo que el propio Kipchoge logró en Berlín en 2018.

Según pasaban los kilómetros, la carrera se complicaba para el keniata, que era incapaz de despegarse de sus perseguidores, beneficiados por una carrera más lenta y por una condiciones que le perjudicaban.

Apenas a unos kilómetros del final, Kipchoge se descolgó, por detrás de seis corredores y anticipando la que iba a ser su segunda derrota en los trece maratones que ha corrido, tras el segundo puesto en Berlín 2013.

El que tampoco tuvo una carrera fácil fue Mo Farah, que se retiró después de los 30 kilómetros y tras cumplir su papel de liebre para el resto de corredores. El británico, por lo tanto, no llegó a la marca mínima para los Juegos Olímpicos, establecida en 2:11.

Pasados los 40 kilómetros, el grupo de cabeza se redujo hasta solo dos corredores, Kitata y Vincent Kipchumba, ganador el año pasado en Viena y Ámsterdam. La carrera, emocionante hasta el último momento, se decidió en el sprint y Kitata se llevó el triunfo con un tiempo de 2:05:41, seguido por Kipchumba y con Sisay Lemma en tercera posición.

Kipchoge terminó en octavo lugar parando el crono en 2:06:49.