Nadal está preparado para todo ante Schwartzman

El exigente partido de cuartos ante Sinner era la guinda que necesitaba Rafa para afrontar con plenas garantías la semifinal de hoy ante el argentino

Nadal arranca su semifinal en París ante Schwartzman a las 14:50 (Eurosport). Las previsiones meteorológicas apuntan a una mañana lluviosa en París y una temperatura máxima de 16 grados. Serían unas condiciones similares a las que hace menos de un mes se vivieron en Roma y terminaron con la victoria del argentino. Pero es probable que el partido arranque bajo techo, enfrente estará un Nadal más rodado, se juega a cinco sets, es la Philippe Chatrier...

Que se está viviendo un Roland Garros diferente es indiscutible, pero ya aviso Moyá en LA RAZÓN que hablamos de Rafa, París, su tierra batida... El balear ha disputado 100 partidos en el Bosque de Bolonia y el balance es sencillamente espectacular: 98 victorias y dos derrotas. En 15 participaciones en Roland Garros son doce títulos: las dos veces que perdió (2009 ante Soderling en octavos y 2015 ante Djokovic en cuartos) y cuando no pudo disputar la tercera ronda por una lesión en la muñeca (2016) son las únicas veces que no ha conquistado el título.

Y si superar a Nadal en tierra ya es difícil (sólo 40 derrotas por 443 triunfos), hacerlo en partidos a cinco sets se convierte en todo un reto. Los dos «tropiezos» en Roland Garros son los únicos de Rafa en duelos sobre polvo de ladrillo a cinco sets, ya que antes también se jugaban las finales de los Masters 1.000 y la Copa Davis en este formato. La cifra de Rafa jugando duelos largos es de 125 victorias y 2 derrotas.

Más rodado que en Roma

La falta de partidos es uno de los problemas que se podía encontrar Rafa en este extraño 2020 por culpa del coronavirus. Fueron cinco meses de parón, el español no fue a Nueva York a disputar el US Open y empezó a jugar en Roma, donde Schwartzman le pudo en cuartos. Nadal ganó las dos primeras rondas en la capital de Italia sin inmutarse y el del argentino fue el primer compromiso en el que pasó apuros, ese momento de tenerlo difícil y salir adelante. Esa vez no lo logró, pero le sirvió como experiencia. En París ya lleva cinco partidos y el último contra Sinner fue duro y obligó al zurdo a subir el nivel. Va de menos a más, como tantas otras veces en la ciudad de la Torre Eiffel, donde ya está completamente adaptado a las condiciones, aunque sean cambiantes.

Y ese partido de cuartos contra Sinner dio a Rafa lo que necesitaba: exigencia y ritmo después de cuatro primeras rondas en las que todo fue muy sencillo. La parte positiva de todo eso es que para llegar a la penúltima ronda ha invertido 10 horas y cuatro minutos, muy poco desgaste. Eso se une a los pocos torneos que ha jugado este año por obligación, ya que la mitad quedaron suspendidos por el coronavirus, lo que hace que no se tema por los problemas en las rodillas que le aparecen de vez en cuando. Pese a que su partido contra Sinner acabó a la 1:26 de la madrugada ha tenido descanso de sobra. Por tanto, físicamente va a llegar intacto al penúltimo partido. Uno de los aspectos más destacados de Nadal en este Roland Garros es lo rápido de piernas que se le está viendo.

En la otra semifinal aparecen Novak Djokovic y Tsitsipas. Después del paripé del serbio ante Carreño ayer no apareció por las instalaciones de Roland Garros para entrenarse. ¿Molestias en el cuello y en el hombro? Nunca se sabe. El de Belgrado es favorito ante el griego.