Los Lakers y LeBron hacen historia y se proclaman campeones de la NBA

Se impusieron en el sexto partido a los Heat por 106-93. Es el cuarto anillo de James, que fue elegido MVP de las Finales

Diez años después de su último título Los Angeles Lakers vuelven a gobernar en la NBA. De Kobe Bryant a LeBron James, el MVP de estas Finales. De Pau Gasol a Anthony Davis. La legendaria franquicia californiana se impuso en el sexto partido de las Finales a los meritorios Heat de Miami (106-93) para sumar su décimo séptimo anillo y así igualar el récord de los Boston Celtics. La superioridad mostrada en los dos primeros partidos se acrecentó en el sexto. Los Heat gastaron todas sus balas con su victoria en el quinto encuentro. Dieron sensación de agotamiento, de falta de chispa. Su partido fue un “hasta aquí hemos llegado”. LeBron James (28 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias) y Anthony Davis (19 puntos y 15 rebotes) dominaron a su antojo y contaron con la ayuda de secundarios con mil batallas como Rajon Rondo -el primer jugador que gana un anillo con los Lakers y con los Celtics- o Caldwell-Pope.

Hermanado con los Lakers del showtime por su gusto por los contraataques, estos Lakers son un equipo construido en torno a dos superestrellas, LeBron James y Anthony Davis. Son los mejores de la Liga en lo suyo. A LeBron muy pocos se atreven ya a discutirle. Suma cuatro anillos con tres franquicias diferentes. Con 35 años se ha mostrado en los playoffs a un nivel superlativo y como él mismo ha reconocido después de tres meses en la burbuja ha estado “más centrado que nunca en el baloncesto”. Jimmy Butler osó responderle y derrotarle en los partidos tercero y quinto de las Finales con sendos triples dobles. Eso habla y muy bien del alero de los Heat. Anthony Davis era poco menos que un novato en unos playoffs y durante muchos minutos en las Finales ha abusado de Miami. Los Heat, como la mayoría de equipos en realidad, carecen de armas para frenar su versatilidad. Y como casi todos también le sufren cuando decide ponerse a defender. La defensa ha sido una de las mejores armas de los chicos de Frank Vogel -"estamos haciendo una obra maestra defensiva", llegó a comentar a sus jugadores en un tiempo muerto- en la final. En el sexto partido, el trabajo atrás de los Lakers desangró a los Heat.

Los Lakers tenían ganado el anillo al descanso. Sólo encajaron 36 puntos en los dos primeros cuartos y el parcial del segundo fue un determinante 36-16. LeBron y Davis encontraron la ayuda de los secundarios mientras hubo partido. Rondo dirigió y anotó como en sus mejores años en los Celtics. Caldwell-Pope se animó y fue el ejecutor de unos Heat que levantaron la bandera blanca antes del descanso con evidentes síntomas de fatiga. Los 30 puntos de diferencia tras los dos primeros cuartos eran la segunda diferencia más amplia en la historia de las Finales.

Las amenazas de muerte a Danny Green después de fallar el triple decisivo en el quinto partido ya son historia. El día que LeBron batía el récord de partidos de playoffs que tenía Derek Fisher (259) con 260 encuentros el anillo volvió a manos de los Lakers.

106. Los Angeles Lakers (28+36+23+19): James (28), Caldwell-Pope (17), Green (11), Caruso (4) y Davis (19) -quinteto titular- Rondo (19), Kuzma (2), Howard (3), Dudley (0), Morris (3) y Smith (0).

93. Miami Heat (20+16+22+35): Herro (7), Robinson (10), Butler (12), Crowder (12) y Adebayo (25) -quinteto titular- Iguodala (0), Nunn (8), Dragic (5), Olynik (9), Hill (5) y Jones (0).

Incidencias: AdventHealth Arena. Sexto partido correspondiente a las Finales de la NBA.